Introducción
Nos
encontramos en este momento en la recta final de lo que ha sido nuestro estudio
de la Historia de la Iglesia Protestante. En nuestros últimos tres estudios
hemos mencionados eventos importantes sucedidos, principalmente en los siglos
XVIII y parte del siglo XIX. Recordemos que no ha sido nuestro propósito hacer
un estudio exhaustivo de la historia, sino concentrarnos en algunos de sus
aspectos más relevantes. Hay otros temas como el de la abolición de la
esclavitud, el origen de las sectas modernas, etc., que no trataremos en este
contexto.
Cualquiera
que quiera adentrarse más de lleno en la historia o en algunos hechos específicos,
puede tomar estas clases como base para ir a los libros que le pueden ayudar al
respecto. Mi propósito en el resto de las clases es hablar de algunos de los
movimientos de mayor incidencia y relevancia en el Protestantismo de los últimos
dos siglos. Nuestro foco principal
de atención se concentrará de nuevo en Inglaterra y Estado Unidos.
Y esto por dos razones: Por un lado, porque éstas dos naciones fueron
las que jugaron un papel más estelar en la historia del cristianismo en los últimos
dos siglos. Ya vimos cómo la mayoría
de los misioneros que llevaron el evangelio a otras partes del mundo, en los últimos
siglos vienen de estas dos naciones.
Por
otro lado, los movimientos surgidos en esas naciones en los últimos dos siglos
han afectado de una forma u otra el cristianismo protestante en el resto del
mundo, incluyendo nuestro país. Antes
de comenzar, es importante señalar que estos movimientos de los que hablaremos,
han ocurrido dentro de las diferentes denominaciones protestantes. No
necesariamente son denominaciones en sí. De
modo que quiero que veamos en primer lugar:
I- El Arminianismo
Sabemos
que el arminianismo como movimiento tuvo su origen en Holanda a principios del año
1600. Eso lo vimos en una clase anterior. Sin embarg, el impacto de este
movimiento ha sido notable en los últimos dos siglos. Recuerden que el
arminianismo enseña primero, que el hombre es depravado pero no de una manera
total, y por lo tanto tiene la capacidad de escoger el bien; segundo, que Dios
eligió en la eternidad a aquellos que Él sabíaa que se iban a convertir;
tercero, que Cristo murió por todo el mundo sin excepción; cuarto, que cuando
Dios hace el llamado salvífico para salvación, el hombre lo puede resistir; y
quinto, el hombre que es salvo, puede caer de ese estado de gracia.
Para
el siglo XVIII había una división muy clara en Inglaterra entre calvinistas y
arminianos, debido a que Whitefield se identificó con la primera posición,
pero Wesley lo hizo con la segunda. En el mismo siglo XVIII, en el caso de
Norteamérica, el calvinismo fue más fuerte ya que los líderes del Gran
Despertar fueron calvinistas. Sin
embargo, con la inmigración metodista a Norteamérica y la expansión misionera
que tuvieron a muchos otros lugares también, contribuyó al avance del
arminianismo. En el Segundo Gran Avivamiento de Norteamérica se expandió todavía
más.
Con
el arminianismo se extendieron en las iglesias, prácticas cada vez más pragmáticas,
ya que si la salvación está en las manos del hombre, entonces el énfasis de
muchos arminianos era conseguir una decisión del pecador. De ahí la práctica
del llamado al frente (originada por Charles Finney), a repetir la oración del
pecador, a impresionar al oyente por medio de la música, el drama, y otras
cosas más. Algunos cristianos, entre los que se destacan muchos bautistas,
hicieron una mezcla entre elementos del calvinismo y el arminianismo. Un ejemplo
lo tenemos con D. L. Moody. Este fue el más famoso evangelista norteamericano
de los últimos años del siglo XIX. Predicó el evangelio a grandes multitudes
y fue un instrumento de mucho bien. Sin embargo, su teología a veces era un
tanto confusa y tenía al parecer, una mezcla de arminianismo con calvinismo.
Lo
mismo podemos decir de otros famosos evangelistas del siglo XX, como por ejemplo
Billy Graham. Gracias al uso de los medios electrónicos y las facilidades de
viajes, es asombrosa la cantidad de personas que lo han oído predicar.
Pero, fruto de la influencia del arminianismo, el énfasis del mensaje de
este y otros evangelistas es que el pecador tome una decisión, pase al frente,
repita la oración del pecador, etc. Y cuando la persona hace esto, se le dice
que ya es cristiano. Y si tiene alguna duda, frecuentemente se le dice que eso
es del diablo y que debe rechazar tal sugerencia. Ese aminianismo pragmático ha
producido una gran cantidad de falsas conversiones en todo lugar.
Y
ese es el tipo de doctrina que ha imperado mayormente en las iglesias
protestantes, sobre todo a partir del siglo XX. Y sorprende saber que la mayoría
de los evangélicos que son arminianos o tienen una fuerte influencia arminiana,
ni siquiera saben que lo son. Esto se debe a que en muchos casos, el crecimiento
del arminianismo ha ido acompañado de un descuido del estudio profundo de las
Escrituras, la Teología y la Historia de la Iglesia.
Uno
de los principales instrumentos de Dios para la preservación del calvinismo en
el siglo XIX fue el pastor bautista inglés Charles Spurgeon. Este ejerció gran
influencia a través de sus sermones, de su iglesia de 6,000 miembros, así como
de su Colegio Pastoral. Fue llamado el Príncipe de los Predicadores y sus
sermones son posiblemente los que más se han impreso y leído en el mundo.
En la Norteamérica del siglo XIX, también defendieron la fe calvinista
diversos hombres e instituciones. Es digno de mencionarse el Seminario Teológico
de Princeton, donde hombres como Charles Hodge, Archibal A. Hodge, etc.,
hicieron grandes contribuciones a la fe Reformada en general.
A
principios del siglo XX la influencia arminiana era tan generalizada que el
calvinismo parecía una doctrina muerta. Pero a través de la influencia del Dr.
Martín Lloyd-Jones, el calvinismo volvió a resucitar en Inglaterra. En Estados
Unidos, el Seminario de Westminster jugó también un papel muy importante,
principalmente a través del profesor John Murray, quien por sus escritos e
influencia, la fe reformada también resurgió. También podemos mencionar a J.
I. Packer de la Iglesia Anglicana, R. C. Sproul, un famoso conferencista y teólogo
presbiteriano, etc. A esto hay que
añadir la editora de Estandarte de la Verdad, que comenzó a republicar muchos
de esos libros del cristianismo histórico y que hasta el día de hoy, han
ayudado a muchos a entender las verdades calvinistas y sus implicaciones.
Por
medio de John Murray y otros más, un joven predicador bautista llamado Albert
Martin llegó a convicciones calvinistas en los 1960. Y fue a través de los
poderosos sermones de este hombre, y de otros más como Walter Chantry y Ernest
Reisenger, que resurgieron de manera providencial los Bautistas Reformados,
descendientes de los antiguos Bautistas Particulares. Nuestra iglesia comenzó a recibir esa influencia del
calvinismo histórico, a mediados de 1980. Esto a través de un mayor estudio de
las Escrituras y de la literatura puritana y reformada, así como por el
ministerio de la Iglesia de la Comunidad de la Gracia, en California, y su
pastor principal llamado John MacArthur y del mismo pastor Albert Martín y su
congregación llamada Iglesia Bautista de la Trinidad en New Jersey.
El
segundo movimiento de importancia que quiero considerar con ustedes es este:
II- El Dispensacionalismo
Antes
de hablar de este tema, quiero dar crédito al Pastor David Merck por el
material que él preparó al respecto. Y vamos a ver este punto bajo tres
preguntas:
A- ¿Qué es el Dispensacionalismo?
El
Dispensacionalismo es un sistema de interpretación que establece que Dios ha
trabajado con el hombre de manera diferente en varios periodos o dispensaciones,
totalmente diferentes entre sí. Cada dispensación (se habla de 7) es un
periodo de prueba de Dios para el hombre, dándole una revelación en
particular, pero al final el hombre falla dando Dios por terminada esa
dispensación y comenzando con una nueva. El hombre está obligado a obedecer
solo lo que dice esa revelación, quedando completamente abolida las
revelaciones anteriores.
Ellos
enfatizan un excesivo literalismo en la interpretación bíblica y afirman que
Dios tiene dos pueblos al mismo tiempo con dos planes diferentes: uno terrenal
con Israel, y uno celestial con la Iglesia.
La iglesia, según muchos de ellos, es un paréntesis en el plan profético
de Dios con Israel. Después que la iglesia sea arrebatada, Dios volverá a
trabajar con Israel más directamente. En ese aspecto ellos hablan de dos
venidas de Cristo. Una a buscar a su iglesia para estar con ella 7 años en el
cielo, (el rapto secreto) mientras que en la tierra se manifestará la Gran
Tribulación y el Anticristo.
En
esa Gran Tribulación, los judíos llevarán el mensaje del reino y los que no
se dejen poner el sello del anticristo serán perseguidos a muerte. Después de
los siete años de Tribulación, Cristo volverá con su Iglesia a destruir al
Anticristo e inaugurar un reino de mil años con la Iglesia y con los que
sobrevivan a la Gran Tribulación. El
trono de Cristo estará en Jerusalén y los judíos recibirán las bendiciones
terrenales. En ese milenio los cristianos estarán con cuerpos glorificados y
los demás hombres, judíos y gentiles que se conviertan durante la gran
Tribulación y la sobrevivan, estarán con cuerpos naturales.
Estos
que van a entrar al milenio con cuerpos naturales se reproducirán y de esta
descendencia la mayoría servirá a Cristo de corazón, pero otros no. Al
terminar los mil años habrá una batalla final con Satanás, en la que este será
vencido, y entonces entraremos al estado eterno. Para que el sistema
premilenialista dispensacional cuadre, tienen que haber varias resurrecciones y
varios juicios en diferentes periodos. No puedo hablar de esto con mas detalle,
así que pasemos a la siguiente pregunta.
B- ¿Cómo aparece y se expande el Dispensacionalismo?
Hay
diferentes versiones de su origen. Pero podemos señalar que en el siglo XVIII,
un jesuita de Sudamérica llamado Manuel DeLacunza escribió en español un
libro llamado “La Venida del Mesías en Gloria y Majestad”. En el mismo
atacaba la corrupción que había entre los sacerdotes católicos romanos y
planteó ciertos postulados escatológicos muy similares a los desarrollados
luego por el dispensacionalismo. Este libro fue traducido y publicado alrededor
del 1826, por un predicador de mucha influencia en las Islas Británicas llamado
Edward Irving. (1792-1834) Este hombre, que ya era premilenialista, adoptó
muchas ideas del libro, e influenció a muchos con sus convicciones, incluyendo
a los hermanos escoceses Andrew y Horacio Bonar.
Irving
murió con tan solo 42 años de edad, pero en una conferencia de profecía en
1831, había hecho un impacto en otro hombre llamado John Nelson Darby
(1800-1882). Darby puede ser llamado propiamente el padre del dispensacionalismo.
Darby era originalmente un sacerdote de la Iglesia Anglicana, pero luego se
separó de esta iglesia y no quiso unirse a ninguna otra por entender que se habían
apartado del patrón Escritural.
Él,
junto con otras personas, levantó una denominación conocida como Los Hermanos,
de donde vienen a nuestro país los Templos Bíblicos. Aunque el grupo como tal
no tuvo tanto impacto, si lo tuvo sus ideas escatológicas. Darby aceptó las
enseñanzas que se impartieron e la conferencia de profecía de 1831, y luego
estableció cambios dándole la forma de lo que se conoce como el sistema
dispensacionalista tradicional. Viajó por todas las Islas Británicas, por
parte de Europa y varias veces a Estados Unidos, logrando con gran éxito la
aceptación de su sistema de interpretación bíblica. Dos de esas personas que
aceptaron este sistema fueron Henry Moorhouse y James Brookes.
El
primero, Henry Moorhouse, logró convencer de este sistema al famoso evangelista
Moody, quien a través de su influencia, sus viajes evangelísticos y de su
Instituto Bíblico, hizo que el dispensacionalismo se extendiera todavía más.
El segundo, James Brookes, convenció de este sistema a un hombre llamado
C. I. Scofield (1843-1921). Este era un pastor congregacionalista de Dallas,
Texas, que se hizo luego famoso al publicar en 1909 su Biblia Anotada, la cual
fue luego ampliada en 1919.
La
obra fue tomada como referencia por la gran mayoría de los cristianos en el
siglo XX, y en ella se plasmaron las ideas dispensacionalistas de Darby. Esta
Biblia se hizo tan popular, que lo normal era que casi todo el mundo la tuviera
y como consecuencia, el dispensacionalismo se convirtió en una creencia
normalmente aceptada por los evangélicos del siglo XX.
La fundación del Seminario Teológico de Dallas en el 1924, por el teólogo
Lewis S. Chafer, contribuyó mucho también al avance del Dispensacionalismo.
Entre sus más recientes proponentes están Charles Ryrie, Billy Graham, Pat
Robertson (del Club 700), y el mismo John MacArthur, entre otros. Este sistema
se ha generalizado también a través de libros, novelas, películas (Ladrón en
la Noche, Dejados Atrás) etc.
En
los últimos años también ha habido un número creciente de cristianos y de
iglesias como la nuestra, que han renunciado al sistema de interpretación
dispensacional por considerarlo contrario a las Escrituras.
C- ¿Cuáles han sido los Resultados de la expansión del
Dispensacionalismo?
1.
El dispensacionalismo ha contribuido al rechazo de muchas partes de las
Escrituras por no ser consideradas como parte de la dispensación en la que
estamos. (Ej. La Ley Moral, El Sermón del Monte, Proverbios,
etc.)
2.
El dispensacionalismo tiende a menoscabar las doctrinas de la gracia.
Esto
al decir que Dios está probando al hombre en diferentes periodos, terminando en
el fracaso. Hasta el mismo milenio termina en fracaso según este sistema. Por
eso es que no siempre, pero frecuentemente, hay una relación entre el
arminianismo y el dispensacionalismo.
Como
dice el teólogo Louis Berkhof:
“Esta
explicación es contraria a la Escritura la cual no presenta al hombre caído
como si todavía estuviera a prueba, sino como un manifiesto fracaso totalmente
incapaz de ser obediente a Dios, y por completo dependiente de la gracia de Dios
para salvación... Suponer que todavía (el hombre está) a prueba es una
falacia popular que hiere de raíz a las doctrinas de la gracia.”
3.
El dispensacionalismo ha contribuido con el avance del antinomianismo.
Al
enfatizar con una perspectiva equivocada de que estamos bajo la gracia y no bajo
la ley, ha habido un descuido de la necesidad de vivir en obediencia a la ley de
Dios. De este sistema fue que salió
la enseñanza de que Cristo puede ser Salvador pero no el Señor de un cristiano.
Si no es el Señor, entonces es un cristiano carnal. Después que sea Señor de
esa persona es entonces un cristiano espiritual. Todo eso porque estamos en la
era de la Iglesia y no en la del reino, según ellos.
Algunos
han dicho que las personas en el Antiguo Testamento se salvaban diferente como
se salvan en el Nuevo Testamento. Es bueno aclarar que un número cada vez más
creciente de dispensacionalistas han rechazado este antinomianismo peligroso.
En ese aspecto la influencia de John MacArthur, y otros más, en contra
de estas tendencias peligrosas han sido saludables para la iglesia. El libro de
MacArthur, “El Evangelio según Jesucristo” es digno de que sea leído
respecto a este tema.
4.
La escatología dispensacionalista ha levantado un sensacionalismo mal sano por
las cosas del futuro, elevándolo como verdad básica de la fe, generalmente
aceptada.
Muchas
personas han sido atraídas a las iglesias, pero no por el mensaje del evangelio,
sino porque no quieren quedarse en la gran Tribulación. Para algunos
dispensacionalistas, cada noticia que se ve tiene alguna relación con el
esquema y calendario profético. Hay una explicación dogmática o casi dogmática
a cada símbolo de Daniel y Apocalipsis. Dan la impresión de que su sistema de
interpretación es el único aceptado por los evangélicos y le dan tanta
importancia y a veces hasta más, que a las doctrinas fundamentales de la Biblia.
Cuando
oyen que un cristiano cree algo diferente a esto, lo ven como si estuviera
negando algo que es de vida o muerte y hablan de nuestras creencias como de una
novedad de la que debemos de cuidarnos. La
realidad es, sin embargo, que el dispensacionalismo es lo novedoso ya que comenzó
en el siglo XIX, y que no guarda
ninguna relación con el cristianismo histórico.
5.
El dispensacionalismo tiende a mirar con escapismo las pruebas de la vida y con
pesimismo el futuro de la iglesia, ya que cada dispensación termina en fracaso.
Cualquier
idea que tengamos de una tribulación futura y del anticristo, no debe excluir
de ningún modo la presencia de la iglesia enfrentando estas cosas.
No podemos tampoco, ver con pesimismo el futuro de la iglesia. Tampoco
con excesivo optimismo. La enseñanza bíblica es que habrá un crecimiento del
bien y del mal hasta la Segunda Venida de Cristo.
Conclusión
1.
Debemos recordar que entre los arminianos y dispensacionalistas han habido y
hay, creyentes en Cristo que son dignos de nuestro respeto.
2.
Debemos cuidarnos tanto del arminianismo como del dispensacionalismo, ya que son
sistemas contrarios a las Escrituras, y que han traído funestas consecuencias a
la vida de la iglesia.
La
mejor forma de hacerlo es esforzándonos en el estudio profundo de las
Escrituras, de la Teología y de la Historia de la Iglesia. Si buscas un
cristiano o una iglesia que descuide estas cosas, en la mayoría de los casos, encontrarás ahí al
arminianismo y al dispensacionalismo.
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