
“Un breve análisis de la unión entre católicos y Evangélicos,
y hacia donde se dirigen”
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Por: Daviel DePaz |
Contenido:
1) Introducción
2) ¿Quiénes son esos líderes?
3) Pablo el intolerante
4) ¿Fue ecumenista el apóstol Pablo?
5) ¿Quiénes prepararon el camino para la apostasía de la
actualidad?
6) ¿Católicos Pentecostales?
7) Confusión carismática
8) Conclusión
Introducción
No hay nada agradable
en ser engañado. Quizás más de una vez hemos sido víctimas de algún
vendedor inescrupuloso quien nos aseguró que el producto que nos ofrecía se
encontraba en óptimas condiciones, solo para descubrir que no fue así. Tal vez
recordemos a un vendedor de autos quien nos dijo que el auto se encontraba en
perfectas condiciones, pero después de una semana descubrimos que ese auto
necesitaba un nuevo motor. El engaño que te roba tu dinero causa pérdida y es
lamentable, pero el engaño espiritual que condena tu alma es fatal y causa daños
eternos e irreparables.
Uno de esos engaños
espirituales que está ocurriendo en la actualidad está siendo perpetrado por
varios líderes evangélicos a través de su alianza y unión con la iglesia católica
romana. Hemos comenzado ya a cosechar los frutos de esa falsa unidad. Tales
resultados podemos verlos no solo en el hecho de que ahora
muchos evangélicos ven a los católicos como sus hermanos y hermanas en
Cristo que no necesitan ser evangelizados, sino también en la “conversión”
de varios evangélicos al catolicismo romano. Líderes evangélicos quienes una
vez fueron defensores del mensaje del evangelio bíblico, se encuentran ahora
defendiendo las enseñanzas antibiblicas del catolicismo romano.
Roma se encuentra de
fiesta exhibiendo valiosos trofeos. Scott Hahn, Robert Sungenis, Marcus Grodi,
Paul Thigpen, Tim Staples y Dave Armstrong entre otros, son los trofeos que Roma
se encuentra orgullosamente exhibiendo y usando para atraer a los evangélicos
de regreso a la iglesia católica. Estas personas han encontrado el camino que
conduce a Roma, pero nunca el camino que conduce a Jesucristo. Todo verdadero
hijo de Dios debe sentir compasión por ellos y no olvidar que nosotros
tampoco somos inmunes al engaño. Es por eso que el consejo del apóstol
Pablo cobra más significado en nuestros tiempos modernos: “Examinaos a
vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os
conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis
reprobados?” (2Corintios 13:5 Cursivas añadidas).
Cuando nos damos
cuenta de lo que los “grandes” líderes evangélicos dicen, al
elogiar al Papa y afirmar que la iglesia católica es una iglesia
cristiana ortodoxa, nos preguntamos: ¿Qué es lo que está sucediendo con
esos líderes famosos? ¿Será que al final de cuentas los cristianos que fueron
asesinados por contradecir los dogmas antibíblicos de Roma estuvieron
equivocados después de todo?
¿Quiénes son esos líderes?
Paul Crouch y TBN
En el programa
“Praise The Lord” que tuvo lugar el 17 de Octubre de 1989, Paul Crouch quien
es dueño de la cadena de televisión TBN dijo lo siguiente:
“He llegado a la
conclusión de que Martin Lutero cometió un grave error. Nunca debió haber
abandonado la iglesia católica romana. Estoy erradicando de mi vocabulario la
palabra Protestante. Es tiempo de que los católicos y los no católicos se unan
como una sola persona en el Espíritu” (TBN, Praise The Lord, 17 de Octubre
de 1989).
Billy Graham
Cuando leemos de lo
que Billy Graham dice de la iglesia católica, no podemos menos que quedarnos
completamente sorprendidos:
“Muchas de las
personas que han hecho una decisión por Jesucristo en nuestras reuniones, se
han unido a la iglesia católica y hemos recibido elogios de publicaciones católicas
debido al renovado interés que esas personas muestran por su iglesia después
de haber estado en una de nuestras campañas” (Pittsburg Sunday Telegraph,
6 de Septiembre de 1952).
Robert Shuller
En Marzo de 1990,
Robert Shuller pastor de la Catedral de Cristal deleitó a su audiencia en su
mayoría católicos con las siguientes palabras:
“Cuando tuve por
vez primera el sueño de construir esta catedral, no quise hacerlo sin antes
recibir la bendición del Santo Padre. Así que, hice un viaje a Roma para
reunirme con el Papa...tomé una fotografía del proyecto y le dije que eso era
lo que estaba construyendo y que deseaba recibir su bendición. ¡Por supuesto
que nos tomaron algunas fotografías! Una de ellas la tengo colgada en la pared
del piso #12” (TBN Praise The Lord,
7 de Marzo de 1990).
Norman Geisler
“Los católicos
creen en la “justificación por Gracia” y las diferencias entre los católicos
y los evangélicos no son tan grandes como generalmente son percibidas, ni
son tan cruciales...ni tampoco contienen herejías...el fundamento teológico
en su totalidad del cristianismo histórico es sostenido en común” (Norman
Geisler, The Southern Cross, 13 de Enero de 1994 Pág. 11).
Charles Colson
“Tenemos
diferencias (Católicos y Evangélicos), pero en los credos más antiguos y en
las doctrinas fundamentales de la fe cristiana, permanecemos juntos” (Una
carta de Charles Colson a T. A. McMahon con fecha del 23 de Mayo de 1994).
Jack Van Impe
Poco a poco estamos
siendo testigos de cómo grandes evangelistas de radio y televisión se
encuentran cambiando su posición doctrinal para poder incluir a la iglesia católica
romana. Un claro ejemplo es el reconocido evangelista Jack Van Impe, cuyo
ministerio televisivo llega a millones de personas. En su programa de televisión
“Jack Van Impe presenta” del 23 de Julio de 1995, Van Impe expresó
claramente lo siguiente:
“Yo solía ser un
antagonista y estar en contra de otros hermanos y hermanas en Cristo, pero este
libro, el catecismo católico realmente abrió mis ojos. Yo oía decir que a los
católicos no se les permitía leer la Biblia. En el catecismo, hay de siete a
diez mil versículos bíblicos y todo lo que el Papa dice, incluso su libro “Crossing
the Threshold of hope” se encuentra respaldado por la Palabra de Dios...Hasta
que yo muera seguiré proclamando solo amor para todos mis hermanos y hermanas
en Cristo, mis hermanos católicos, mis hermanos y hermanas protestantes, los
cristianos reformados, los luteranos...No me importa que etiqueta tengas, cuando
vienes a Cristo y confías en la obra de la Cruz del Calvario, somos un cuerpo”
(Citado de Foundation Magazine, The Van Impe’s Downward Slide).
Es claro que la
iluminación que esos líderes se encuentran experimentando no puede provenir
del Espíritu Santo quien es “el Espíritu de verdad” (Juan 15:26).
Jesucristo les dijo a sus discípulos que el Espíritu Santo nos guiaría a
“toda la verdad” (Juan 16:13). Parece increíble que hombres como Van Impe,
quien por mucho tiempo fuera un cristiano bíblico fundamental, haya cambiado su
postura separatista por una inclusivista aún en contra de las claras
amonestaciones de las Escrituras.
James White
acertadamente afirma lo siguiente:
“Creo que las
diferencias que separan a los católicos romanos de los cristianos evangélicos
y viceversa, son fundamentales en lo que respecta al mismo evangelio....no
compartimos un evangelio común y por lo tanto, no podemos de manera lógica
compartir la misma misión y meta Evangelística. Es cierto, ambos grupos
decimos “Jesús es Señor”, pero los apóstoles fueron más allá de esas
tres palabras para explicar su significado. Y cuando los católicos romanos y
los evangélicos van mas allá de esa simple confesión, la esperanza de unidad
desaparece en los particulares de lo que significa el evangelio y de cómo las
personas son justificadas delante de Dios. El océano que nos divide es
demasiado inmenso como para ser acortado solo por buenas intenciones” (James
White, The Roman Catholic Controversy, Pág. 26).
El documento firmado
en Marzo de 1994 por católicos y evangélicos, es en esencia una negación del
evangelio bíblico. En ninguna parte de dicho documento encontramos el evangelio
bíblico explicado con claridad y exactitud. Tal documento se encuentra lleno de
ambigüedades con el propósito de rellenar las enormes y bien marcadas
diferencias que existen entre los católicos y los evangélicos. Para un análisis
del documento en su totalidad y en español, puedes encontrarlo en esta dirección:
http//:www.anglicanos.net/juntos1.htm
Pablo el intolerante
Jack Van Impe se
ufana en decir que da gracias a Dios porque le quitó lo intolerante y también
le quitó el antagonismo que mostraba hacia “otros hermanos en Cristo”. Yo
no sé desde cuando se comenzaron a redefinir tales términos, porque si es así
como dice Van Impe, entonces también el apóstol Pablo encajaría perfectamente
en tal descripción como un antagonista e intolerante al hablar en contra de los
judaizantes y acusarlos de estar enseñando otro evangelio cuando les escribe a
los Gálatas.
Una vez más, James
White nos comenta lo siguiente:
“Me pone a pensar
el hecho de que hubiera sido más fácil para el apóstol Pablo tomar el camino
de la tolerancia. Muchos podrán tildar la postura del apóstol Pablo como muy rígida,
falto de amor y un tanto doctrinaria....Pablo debió haber herido muchos
sentimientos cuando escribió la epístola a los Gálatas. ¡Tal vez muchos
hasta se alejaron de él! Entonces ¿Por qué lo hizo?....El apóstol Pablo tomó
la postura que tomó porque creía que Dios es glorificado cuando Su verdad es
dada a conocer. Dios no es glorificado cuando Su verdad es negada, redefinida
o acomodada” (op.cit. Pág. 13,14
énfasis agregado).
La epístola de Pablo
a los Gálatas fue escrita precisamente para refutar el error que estaba
entrando solapadamente en la iglesia de Galacia. Había un grupo de personas
conocidas como los judaizantes quienes enseñaban un evangelio diferente al que
el apóstol Pablo les había predicado a los Gálatas. Es interesante el darnos
cuenta que esas personas no negaban las doctrinas esenciales de la fe cristiana.
Tampoco negaban la deidad de nuestro Señor Jesucristo y eran considerados como
cristianos ortodoxos en su entendimiento de quien es Jesucristo y eran fieles en
proclamar esa gran verdad.
Al darnos cuenta de
esto, inmediatamente surge una pregunta ¿Entonces cual era el error y herejía
de la que el apóstol Pablo acusa a los judaizantes? Su gran error se
encontraba en su tergiversada comprensión de la justificación. Ellos enseñaban
que la obra de Jesucristo en la cruz no había sido suficiente para justificar
al pecador. Que los cristianos tenían que añadir a la obra de Cristo las obras
de la ley ceremonial como base para su salvación.
¿Fue ecumenista el apóstol
Pablo?
Seguramente el apóstol
Pablo tenía muchas cosas en común con los maestros judaizantes. Por ejemplo,
ambos se oponían a la corrupción moral que prevalecía en todo el imperio
romano y fácilmente hubieran podido hacer a un lado sus respectivas diferencias
teológicas para combatir unidos los males morales de su época. Pero la verdad
es que el apóstol Pablo no lo hizo, ni tampoco lo haría si él viviera en la
actualidad.
William Webster nos
brinda su acertado comentario de la siguiente manera:
“No somos llamados
para salvar a nuestra cultura de la decadencia moral, sino mas bien, hemos sido
llamados para proclamar el evangelio. Si no estamos de acuerdo en las doctrinas
fundamentales del evangelio, no podemos tener unidad. Al analizar las enseñanzas
del catolicismo romano, nos damos cuenta que contiene los mismos principios del
evangelio que fue proclamado por los judaizantes y que fue puesto bajo maldición
por el apóstol Pablo. Ese evangelio, es el mismo evangelio de la iglesia católica
romana: un evangelio que niega en un sentido fundamental la justificación por
fe solamente, en Jesucristo solamente y que introduce las obras y méritos
propios en adición a la obra de Jesucristo. A decir verdad, si las iglesias
evangélicas se unen con la iglesia de Roma, se estarán uniendo con una
institución que proclama un evangelio que ha sido puesto por Dios mismo bajo
maldición” (William Webster, The ECT Accords: A Betrayal of the Gospel in the
Name of Unity. Énfasis añadido).
Desafortunadamente la
advertencia de William Webster ha caído en oídos sordos, pues los firmantes
evangélicos no solo no se han retractado de haber firmado el documento en 1994,
sino que han confirmado su posición con otro documento firmado en 1997 titulado:
“Católicos y Evangélicos Unidos: El Regalo de Salvación” (ECT II: The
Gift of Salvation, por sus siglas en inglés). Estaremos hablando de este
documento posteriormente.
¿Quiénes prepararon
el camino para la apostasía de la actualidad?
Cuando estudiamos
minuciosamente el documento titulado “Católicos y Evangélicos Unidos” (ECT),
nos damos cuenta que aún los mismos Mormones pueden ser fácilmente incluidos
en tal unidad, ya que también ellos confiesan a Jesucristo como Señor. Debido
a que se utilizan términos que suenan muy evangélicos, tal documento es
demasiado peligroso y solo conociendo lo que cada frase significa para ambos
grupos, es que podemos darnos cuenta que el puro y simple evangelio de salvación
ha sido redefinido y acomodado para poder incluir a la iglesia romana.
Este ataque al
verdadero evangelio de la gracia de Dios no es nuevo y los resultados que
estamos viendo en la actualidad, son el producto de varios años de cuidadosa
planeación y diálogo entre los principales líderes tanto católicos como
evangélicos. El resultado de todo ello es precisamente lo que estamos
presenciando: Una falsa unidad que hasta hace apenas unas décadas atrás parecía
casi imposible. Varios personajes
han sido claves en el proceso y desarrollo de esta falsa unidad. Aunque desearía
mencionar en este artículo a todos aquellos que directa o indirectamente han
influido para llevar las relaciones ecuménicas hasta alcanzar cifras
inimaginables, voy a mencionar solo a aquellos que han ejercido una influencia
considerable en el mundo evangélico, católico y protestante.
1) John Henry Newman
Uno de los personajes
que aún desde su propia tumba sigue influyendo en la vida de no pocos
protestantes se llamó John Henry Newman. Muchos
de los protestantes que han regresado a los brazos de Roma ven al cardenal
Newman como un héroe y un santo al cual desean imitar. ¿Quién fue ese hombre
que aún hasta hoy día sigue causando gran controversia?
John Henry Newman
nació en Londres Inglaterra el 21 de Febrero de 1801. A la edad de 15 años
ingresó al colegio Trinity de la iglesia Anglicana y después asistiría a la
universidad de Oxford en donde fundaría el grupo conocido como “El Movimiento
de Tratados de Oxford”. Newman
fue un maestro y erudito en la universidad de Oxford y quien también poseía
grandes habilidades en la oratoria y en la palabra escrita. Su conversión al
catolicismo romano en el año de 1845 causó gran controversia dentro de la
iglesia Anglicana de su tiempo. Henry Edward Manning quien fuera íntimo amigo
de Newman y casi 900 personas más los cuales, 250 de ellas eran ministros o líderes
teológicos en las universidades de Oxford y Cambridge respectivamente,
siguieron su ejemplo al convertirse al catolicismo romano después de 1845.
El cardenal Newman,
como normalmente se le conoce, fue recibido oficialmente dentro del seno de la
iglesia católica el 9 de Octubre de 1845 y fue ordenado sacerdote católico
romano al siguiente año. John A. O’Brian comenta lo siguiente respecto a la
conversión de Newman:
“La procesión
hacia el seno de la iglesia católica iniciada por el cardenal Newman nunca se
detuvo. Continuando hasta nuestros días, tal conversión ha traído a más de
1400 clérigos anglicanos a la comunión con la iglesia católica” (John A.
O’Brian, Giants of the Faith, 1957 Pág.157).
Newman murió el 11 de Agosto de
1890 y sus restos fueron sepultados en Warwickshire. Sobre su tumba se encuentra
un epitafio que dice: “Ex umbris et imaginibus in veritatem” que traducido
significa: “Salió de las sombras y penumbras hacia la verdad”.
Cuando nos damos
cuenta de todo esto, en realidad no debería sorprendernos lo que está
sucediendo en la actualidad con renombrados líderes evangélicos. Michael de
Semlyen nos brinda un comentario respecto al cardenal Newman:
“John Henry Newman
cuya reputación se encuentra en rápido crecimiento en el área de la unidad,
parece que resurgirá como el primer santo ecuménico. El Centenario de su
muerte fue celebrado en el año de 1990 por la iglesia católica, dándole una
gran cantidad de promoción y publicidad....William Gladstone catalogó
la conversión de Newman al catolicismo romano como la crisis religiosa más
grande desde los tiempos de la reforma....Un examen de la vida y pensamiento del
cardenal Newman ha sido descrito por los perplejos eruditos protestantes como
una experiencia “en medio de las penumbras” pero sin tener “la bondadosa
luz que lo guiara”....Uno de sus antiguos amigos, el Dr. Jelf dijo que la
mente de Newman siempre había sido esencialmente Jesuita y su compañero católico
romano Lord Acton, lo describió como “un manipulador de la verdad” (Michael
de Semlyen, All Roads Lead to Rome? Pág. 148,149).
Para el verdadero hijo de Dios
que conoce a Jesucristo, John Henry Newman siempre representará el colmo de la
confusión espiritual de un hombre cuya mente tortuosa, compleja y
contradictoria al igual que Judas, murió para “irse a su propio lugar” (Hechos
1:25).
2) David DuPlessis
Otra de las figuras
clave en la apostasía de la actualidad fue David DuPlessis también conocido
como “Mr. Pentecostés”. Du Plessis desempeñó un papel sobresaliente en el
desarrollo del diálogo entre católicos romanos y pentecostales. También fue
un invitado especial al concilio Vaticano II y estuvo presente en las seis
asambleas del Concilio Mundial de Iglesias (CMI), desde Ámsterdam en 1948 hasta
Vancouver en 1963.
La revista Time describió
a David Du Plessis de la siguiente manera:
“Nadie en el siglo
XX ha podido tan efectivamente unir a los tres principales movimientos
religiosos, tal como lo hizo “Mr. Pentecostés” David Du Plessis: El
movimiento Pentecostal, el movimiento ecuménico y el movimiento carismático”
(op.cit Pág.23).
¿Católicos
Pentecostales?
Haciendo mis
investigaciones con respecto al contenido de este artículo, encontré una página
en Internet en donde se habla de los logros y actividades de David Du Plessis.
Es importante mencionar que esa página no pertenece a los críticos de Du
Plessis; esa página pertenece a sus admiradores. El artículo al que me refiero
fue escrito por Jonas Clark y voy a citar parte de lo que él escribió respecto
a “Mr. Pentecostés”:
“En una reunión
del Concilio Mundial de Iglesias (CMI) en St. Andrew Escocia, David Du Plessis
se reunió con el profesor Bernard Leeming, quien era un sacerdote católico de
Oxford Inglaterra y quien también pidió ser bautizado con el Espíritu Santo.
Ese fue el inicio del ministerio de Du Plessis con los católicos romanos.
Leeming conocía al Papa Juan personalmente y se encargó de hacer los arreglos
para que Du Plessis visitara Roma. Dios dio a David un gran amor por los católicos.
Primero se reunió con el Dr. Murray y después con el Dr. Thomas Strandsky,
quien fuera el secretario para promover la unidad cristiana. Strandsky deseaba
hablar con un pentecostal y le dijo a David que él era tal persona....En 1964,
David Du Plessis fue un observador en el histórico Concilio Vaticano originado
por Juan XXIII y terminado por Pablo VI....En 1974, un grupo de editores tanto
católicos como protestantes, formaron una lista de once “personalidades
ilustres” de la fe cristiana. David Du Plessis fue incluido junto a
Rosemary Ruether, Don Helder Camara, Billy Graham, Hans Küng, Bernard Lonergan
y Jürgen Moltman. El 31 de Enero de 1987, después de muchos años
de servicio construyendo la unidad entre el Cuerpo de Cristo y predicando el
bautismo con el Espíritu Santo, David Du Plessis partió para estar con el Señor.
Que su vida haya sido un ejemplo e inspiración para el Cuerpo de Cristo en
nuestra generación” (Jonas Clark, Spirit of Life Ministries). www.holytrinitynewrochelle.org/yourti19217.html
Es obvio que para los
pentecostales, los carismáticos y los católicos, David Du Plessis fue un héroe
y un gran hombre de Dios quien fuera usado poderosamente para unir al Cuerpo de
Cristo. Pero no todos creen que fue
así. Dave Hunt nos comenta lo siguiente respecto a David Du Plessis:
“El cardenal Bea
fue el confesor personal del Papa Pío XII y consejero cercano de varios Papas más
y también fue el presidente del secretariado para la promoción de la unidad
cristiana hasta su muerte en 1968. Él fue quien buscó a David Du Plessis también
conocido como “Mr. Pentecostés” y quien también fue invitado a la tercera
sesión del Segundo Concilio Vaticano. El cardenal Bea vio al floreciente
movimiento carismático como el vehículo para lograr los propósitos ecuménicos
de Roma. Du Plessis y otros líderes carismáticos evangélicos le cayeron al
cardenal como fruta madura en sus manos. Algunos de los que apoyaban al cardenal
Bea fueron ciertos millonarios e influyentes personalidades tales como Henry
Luce de Time, Life and Fortune y el magnate J. Peter Grace” (Dave
Hunt, TBC Reprints Pág.92).
Un comentario por
David W. Cloud respecto a David Du Plessis viene a aclarar el panorama todavía
más:
“El cambio dramático
de las Asambleas de Dios en asuntos ecuménicos, es visto en el proceder de
David Du Plessis. Du Plessis estuvo al frente de las relaciones en el desarrollo
entre los pentecostales y Roma. Él fue el único pentecostal invitado al
Concilio Vaticano II a mediados de los 60’s. Debido a tales actividades ecuménicas
radicales, Du Plessis perdió sus credenciales con las Asambleas de Dios en el año
1962. Sin embargo, sus credenciales le fueron devueltas en 1980, después que Du
Plessis apareció ante un comité integrado por Tomas Zimmerman y el presbítero
ejecutivo de las Asambleas de Dios” (David W. Cloud, Way of Life
Literature).
Confusión Carismática
El movimiento
pentecostal mejor conocido como “Pentecostalismo”, es uno de los movimientos
de mayor crecimiento a nivel mundial, pero también es uno de los movimientos
que más confusión le ha traído a la causa de Jesucristo en los últimos años.
El movimiento pentecostal tal y como lo conocemos en la actualidad tuvo sus
inicios a principios del siglo XX, en el año de 1901 para ser exactos. Pero el
impulso más grande que experimentó tal movimiento fue con la creación del
grupo de “Los Hombres de Negocios del Evangelio Completo” (HNEC) en el año
de 1951.
El fundador de esa organización
para-eclesiástica fue Demos Shakarian, un millonario de California cuya visión
era crear un grupo de hombres de negocios llenos del Espíritu Santo para poder
testificar a los que no eran pentecostales. Este grupo tuvo gran éxito en
producir una falsa unidad con los católicos romanos a través de obtener la
experiencia que ellos llaman “El bautismo con el Espíritu Santo” con la
evidencia de hablar en otras lenguas. (Estaremos analizando posteriormente
los frutos del movimiento carismático más de cerca).
Por ahora, escuchemos
lo que Michael de Semlyen nos dice al respecto:
“Al igual que otros
grupos para-eclesiásticos quienes estuvieron a la cabeza del movimiento carismático
en las décadas de los 50’s y los 60’s, “Los Hombres de negocio del
Evangelio Completo” ayudó a unir a los católicos romanos y a los
protestantes en la “unidad y el amor del Espíritu”, poniendo más énfasis
en los testimonios de experiencias personales que en las mismas Escrituras....En
lugar de escudriñar las Escrituras diariamente para ver si estas cosas eran así,
tal como lo hicieron los cristianos de Berea en Macedonia, los nuevos
convertidos reciben motivación en el área de la renovación, instándoles a
depender más en las emociones y las experiencias personales” (op.cit. pag.
24).
3) Billy Graham
Uno de los líderes
evangélicos más queridos y respetados en la actualidad y que por muchos años
ha sido considerado como una autoridad espiritual en el mundo evangélico, es el
famoso evangelista internacional Billy Graham. Sin embargo, a pesar de su
influencia en el mundo evangélico y de sus campañas de evangelización masivas,
algo ha estado mal por mucho tiempo en el ministerio de Billy Graham.
Voy a permitir que
R.L Hymers Jr., exprese en sus propias palabras lo doloroso que fue para él
conocer lo que en realidad hay detrás del ministerio de tan famoso y casi
intocable evangelista:
“Creer en Billy
Graham era como creer en Moisés o como creer en el profeta Elías cuando yo era
apenas un adolescente que asistía a una iglesia de los Bautistas del Sur. Él
era considerado como el hombre más grande del mundo para nosotros....Quizás
resulte difícil para alguien que ha crecido en una iglesia fundamental darse
cuenta de cuán fuerte era la influencia de Billy Graham en un joven que estaba
creciendo en una iglesia de los bautistas del sur en la década de los 50’s.
Yo creía en el ministerio de Billy Graham. Oraba por él todos los días.
Escuchaba sus mensajes radiales todos los Domingos. Recuerdo que me sentaba
junto a mi madre para verlo por televisión un incontable número de veces. Leía
sus libros y literalmente prediqué sus sermones imitando aún su mismo estilo
de predicación (hasta hoy día, algunas personas me dicen que pueden escuchar
un eco del estilo de Graham en mis propias predicaciones). Hasta me compré un
abrigo igual que el que él vestía. Cuando se dejó crecer el pelo un poco más
largo a principios de la década de los 70’s, yo también hice lo mismo. Fui
un seguidor de Billy Graham. Cuando él pronunció su mensaje en la dedicación
de la universidad Oral Roberts y cuando participó en el evento de Dallas con
los carismáticos “Explosión
72”, yo me vi más abierto y receptivo hacia el movimiento carismático como
nunca me había imaginado hacerlo.
“Cuando el Dr.
Graham alabó al Papa refiriéndose a él como un gran líder moral y un gran
evangelista y cuando dijo que la madre Teresa y sus monjas eran unos ejemplos de
cristianismo, yo comencé a ver a esos católicos de manera diferente y llegué
a pensar que ellos eran también grandes cristianos después de todo. Billy
Graham había dicho que ellos lo eran. Nunca cuestionábamos sus opiniones ni
tampoco cuestionábamos su liderazgo....Solo Dios sabe cuán grande era mi amor
por Billy Graham. Tan fuertes eran mis sentimientos hacia él que puedo recordar
vívidamente aún hoy, un sueño que tuve hace veinticinco años atrás en el
cual yo lo rescataba de una banda de rufianes. Pero gradualmente me fui dando
cuenta que Billy Graham no estaba ayudando a nuestro país....He llegado a creer
que Billy Graham nos engañó y que no hizo su trabajo como debería haberlo
hecho y que millones de personas estarán en el infierno debido a la confusión
contenida en sus mensajes” (Dr. R.L. Hymers Jr., Preaching to a Dying
Nation. Pág. 59,60).
Esto no proviene de
un resentido fanático fundamentalista, sino de alguien que viéndose arrastrado
por un sutil engaño, el cual en la actualidad ha alcanzado proporciones
estratosféricas, comparó las enseñanzas de tan respetable líder con las enseñanzas
de la Palabra de Dios. El Dr. Hymers no es el único que se encuentra
advirtiendo de tal engaño en el campo evangélico. Marion H. Reynolds, Jr.,
también nos advierte de tal engaño:
“Cuando Billy
Graham comenzó su ministerio hace 40 años, él identificaba al catolicismo
romano como una falsa religión y nos advertía en contra de ella. Sin embargo,
entre más crecían las multitudes y su popularidad, las advertencias en contra
del catolicismo romano terminaron y aquellos que hacían profesiones de fe en
sus cruzadas eran enviados de regreso a la iglesia católica. Posteriormente,
Graham comenzó a aceptar a católicos romanos como consejeros si ellos tomaban
un curso de entrenamiento. Después, Graham comenzó a aceptar a sacerdotes católicos,
obispos y cardenales los cuales, eran también incluidos en los comités de las
cruzadas de Graham. Finalmente, Billy Graham dijo que el Papa Juan Pablo II era
uno de los evangelistas más grandes del mundo, lo cual es una falsa definición
de lo que es un evangelista bíblicamente definido” (Marion H. Reynolds Jr.
The Truth about Roman Catholicism,
Foundation Magazine).
Mientras que David Du
Plessis se enfocaba a trabajar entre los pentecostales y carismáticos para
crear unidad con la iglesia católica romana, Billy Graham por otro lado, se
enfocaba en los no carismáticos para inducirlos a trabajar hombro a hombro con
el catolicismo romano.
Michael de Semlyen
hace referencia a la publicación que lleva por nombre “Rallying Cry”,
en donde escribieron lo siguiente respecto a Billy Graham:
“El trágico deterioro de este
héroe cristiano ha quedado de manifiesto casi desde sus mismos comienzos en
1954. Desde entonces o aún antes de esa fecha, él abandonó su amor por la
doctrina cristiana y el deseo de contender por ella, favoreciendo e inclinándose
por una postura más popular. Sin duda los grandes negocios estadounidenses que
han apoyado a la organización Evangelística de Billy Graham, muy probablemente
lo convencieron de que una posición doctrinal muy rígida no le convenía. En
los grandes negocios, el éxito es sinónimo de desplazarse sobre las altas olas
de popularidad. De esa manera, Billy Graham fue obligado a expandir su
influencia más allá de los límites del rebaño que solo le pertenece a Dios e
ir hacia los vastos territorios en donde las cabras son apacentadas y los lobos
se encuentran al acecho” (op.cit. pag. 171).
Uno de los maestros bíblicos
estadounidenses, el Dr. Charles Woodbridge le dio una advertencia demasiado
solemne a Billy Graham con las siguientes palabras:
“Si persistes en crear una
causa común con aquellos que niegan la Palabra de Dios y si continúas
minimizando la remarcada linea de distinción que existe entre aquellos que son
leales a las Escrituras y aquellos que no lo son, es mi fuerte convicción que
pasarás a la historia como el gran divisor de la iglesia de Jesucristo del
siglo XXI” (op.cit. Pág. 171).
El alcance del daño causado por
Billy Graham al verdadero evangelio de salvación va más allá de este artículo,
sin embargo, existen muchos escritos y libros que hablan de ello. Para un análisis
más detallado del daño que varios de los renombrados líderes evangélicos de
la actualidad le han hecho al evangelio de Jesucristo, recomiendo el libro “Preaching
To a Dying Nation” escrito por el Dr. R.L. Hymers Jr., y Christopher Cagan.
Actualmente este libro solo se encuentra disponible en inglés, pero un servidor
lo está traduciendo al español y esperamos muy pronto tenerlo disponible también
en nuestro propio idioma.
Conclusión
La famosa trilogía “Newman,
DuPlessis y Graham” aunque no trabajaron físicamente juntos, pasarán a la
historia como los tres grandes defensores y constructores de la apostasía ecuménica
de la actualidad. Es obvio que sus admiradores no los ven de esa manera, sino
todo lo contrario, los ven como grandes siervos de Dios que lucharon por la
unidad cristiana. ¡Tal es la ceguera espiritual que caracteriza a la iglesia
Laodiceana de la actualidad!
La pregunta todavía sigue en
pie: ¿Ha cambiado Roma realmente? En la tercera parte de esta serie, estaremos
analizando muy de cerca los “cambios” que Roma ha hecho para engañar a los
crédulos e incautos evangélicos. El concilio Vaticano II representa una de las
estrategias mas sutiles que Roma no había mostrado en muchos siglos, pero que
deja al descubierto la misma vieja táctica que usó el emperador Constantino
para lograr sus propios fines: “Si no puedes con tu enemigo, únetele”.
©Daviel
DePaz, Enero 2004
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