
|
|
|
Thomas K. Ascol |
Tan
distantes como los dos mundos presentados en el subtítulo puedan parecer a
algunos, hay en realidad una cercana y vital conexión entre ellos. La relación
entre los dos se hace aparente cuando algunos de los rasgos principales del árbol
familiar de los Bautistas Del Sur son rastreados.
Nosotros
los Bautistas nos apegamos a las Escrituras para justificar nuestra existencia,
y es así como debe ser. Nosotros somos la gente del Libro. La Biblia y solo la
Biblia es nuestra autoridad. No miramos más allá de las Escrituras para buscar
la dirección para nuestra fe y práctica. La historia no es nuestra autoridad.
No obstante, la historia nos puede ser de ayuda cuando intentamos aprender de
las ideas bíblicas de aquellos que vivieron antes de nosotros.
Los
Bautistas del Sur tienen una rica herencia que abarca centenares de años antes
de nuestra existencia real como una denominación en 1845. Nuestras raíces se
extienden hacia el pasado, a la tierra fecunda de la Reforma Protestante del
siglo XVI.
El
teólogo escocés del siglo diecinueve William Cunningham, llamó a la Reforma
Protestante "el más grande evento, o serie de eventos que han ocurrido
desde el cierre del canon de la Escritura".(1)
Fue simplemente una gran obra del Espíritu de Dios, un reavivamiento del
Cristianismo bíblico. Sin duda, la Reforma se levanta como el más
significativo avivamiento desde los tiempos Apostólicos.
Antes
de que un desconocido monje llamado Martín Lutero clavara las noventa y cinco
tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg el 31 de octubre de 1517, la
Iglesia de Cristo había estado viviendo en tiempos espiritualmente oscuros. La
Biblia se había mantenido alejada de la gente común. La Iglesia católica
romana había pervertido grandemente el evangelio de la gracia de Dios por enseñar
que la salvación viene de las manos de los sacerdotes a través de la
administración de los sacramentos en respuesta a las obras y méritos humanos.
Con
el alba de la Reforma estas perversiones del evangelio fueron expuestas, y una
renovación del Cristianismo bíblico resurgió. Aunque la historia de cómo
este despertar vino y se extendió por Europa y Gran Bretaña es fascinante,
nosotros debemos limitarnos en este artículo a una apreciación global de lo
que pasó y dejar la pregunta de "cómo" sucedió para un estudio
posterior.
Con
el redescubrimiento de la Biblia en el siglo XVI, vino también un despertar del
método de Dios en la salvación por gracia, sólo a través de la fe, en Cristo
exclusivamente. De hecho, esa palabra pequeña “solo” proporciona de
manera exclusiva una clave importante para entender los temas principales de la
Reforma. En latín la palabra es sola y se usó en cinco frases que
capturan la esencia de la teología Reformada.
1.
Sola Scriptura: Las Escrituras
solamente
Los
Reformadores enseñaron que las Escritura solamente son la última autoridad
para lo que debemos creer y cómo debemos vivir. Este punto de vista nos suena
muy normal para nosotros en la actualidad, pero era algo radical en el siglo
XVI. Durante siglos, la Iglesia católica romana había afirmado su autoridad
por encima de la autoridad de la Biblia. La autoridad del Papa, la tradición y
los concilios eran todos considerados como autoridades junto con la Biblia.
Contra ese concepto, los Reformadores afirmaron la sola Scriptura:
la Biblia y solo la Biblia, es nuestra única fuente infalible de
autoridad para la fe y la práctica.
2.
Sola Gratia: Por Gracia Solamente
¿Cómo
puede un hombre pecador reconciliarse con un Dios santo? Ésa ha sido siempre la
pregunta religiosa más importante. Era la pregunta que plagó la conciencia de
Lutero y casi lo deja al borde de la desesperación antes de que él fuera
salvo. Roma había desarrollado un sistema muy detallado en respuesta a esa
pregunta. La respuesta de Roma involucraba obras y méritos humanos--un pecador
debía realizar suficientes buenas obras ante Dios si éste deseaba recibir la
bendición de la salvación.
Pero a través del estudio de las Escrituras los Reformadores redescubrieron que la salvación es un regalo inmerecido de parte de Dios. El hombre no contribuye nada a ese regalo. Es sólo por la pura y absoluta gracia de Dios. Las palabras de la Biblia tales como elección y predestinación que magnifican la gracia de Dios en la salvación fueron también re-descubiertas, después de haber sido grandemente olvidadas o tergiversadas de su verdadero significado por la corriente principal de maestros católico romanos medievales.(2)
3.
Sola Fide: Por la fe solamente
Los
Reformadores enseñaron que los medios por los que un pecador es gratuitamente
justificado ante Dios son sólo por medio de la fe—no la fe más mérito o fe
más obras—sino por fe exclusivamente. Lutero descubrió que la Biblia enseña
que el pecador debe depositar su confianza en Jesucristo solamente para poder
obtener una posición correcta ante Dios. A través de la fe sola, le es
imputada la justicia de Jesucristo a aquél que cree.
4.
Solus Christus: Por Cristo Solamente
La
Reforma rechazó el requisito de Roma que los miembros comunes de la iglesia debían
depositar su fe implícitamente en las enseñanzas de la iglesia. En cambio,
ellos argumentaban, Jesucristo es el único objeto apropiado de la fe. Él
es el único en el que se debe confiar para la salvación--no a los sacerdotes,
ni a los papas, ni a los concilios, ni a las tradiciones.
5.
Soli Deo Gloria: Para la Gloria de
Dios Solamente
En
un sentido, la Reforma puede verse como un redescubrimiento de Dios--un
despertar a la grandeza y majestuosidad del Dios de la Biblia. Es a Dios y no al
hombre al que le pertenece el centro de nuestros pensamientos y nuestra visión
del mundo. Y es sólo la gloria de Dios la que debe ocupar el primer lugar en
nuestras motivaciones y deseos como Sus hijos. Él nos creó a nosotros y al
mundo para Él, y también nos redimió para Él. Nuestro propósito debe ser
glorificarlo.
Ciertamente
existen otras verdades que necesitarían ser discutidas en una completa
consideración de la teología de la reforma, pero estos temas resumen la
esencia del pensamiento Reformado. Es obvio que los Reformadores no inventaron
estas enseñanzas. Ellos simplemente las redescubrieron en la Biblia y las
sacaron a la luz para que todo el pueblo de Dios las pueda experimentar. Los
Bautistas han sido grandemente influenciados
por estos temas Reformados.
El
exponente más sistemático de la teología de la Reforma fue Juan Calvino, el
Reformador de Ginebra. Sus Institutos de la Religión Cristiana son un clásico
cuyo valor es reconocido por sus seguidores y críticos por igual. Tristemente,
Calvino a menudo es más difamado que leído en la actualidad. Se ha puesto
bastante de moda entre algunos Bautistas caricaturizar su ministerio y sus enseñanzas.
Es retratado a menudo de manera ignorante como un áspero, orgulloso, siniestro
y un hereje-quemador. Por ejemplo, Joe Underwood escribiendo para Baptists
Today (Los Bautistas Hoy), hizo erróneamente la acusación de que Calvino
"ordenó (y aseguró) las sangrientas
y terribles ejecuciones de centenares de personas que discreparon con su
doctrina y disciplina." (3)
Es
verdad que un hombre, el Unitario Miguel de Serveto, fue ejecutado en Ginebra en
1553 debido a sus enseñanzas anti-trinitarias. Ése fue un evento trágico--uno
de los muchos eventos trágicos que ocurrieron en el siglo diecisiete a lo largo
de toda Europa e Inglaterra, en donde la iglesia y el estado se encontraban
unidos. Aunque nosotros nunca
podremos justificar la quema de herejes en el siglo dieciseis, tampoco podemos
pasar por alto las realidades ásperas de ese contexto cultural. Calvino fue un
hombre de esos tiempos.
Pero
Calvino también fue uno de los expositores más dotados y un sistematizador de
la Palabra de Dios que el mundo jamás ha visto. Desde las Escrituras él
defendió que Dios es soberano sobre cada aspecto de la vida--incluyendo la
salvación del hombre. Todo y todos hemos venido de Dios, fuimos creados para
Dios y finalmente traeremos gloria a Dios. Calvino entendió claramente y de
manera simple enseñó la depravación de la raza humana que ha dejado a los
hombres sin la habilidad espiritual de venir a Cristo por su propio poder. Él
dio énfasis a la gloria de Dios en la gracia de Jesucristo que obra para salvar
a los pecadores. Calvino expuso los temas bíblicos de la elección y la
predestinación, demostrando ser éstas bendiciones incondicionales de la pura
gracia de Dios que garantiza la salvación de pecadores perdidos y desvalidos.
Él explicó que la muerte de Jesús proveyó una expiación definida por el
pecado, y que debido a esa muerte, los pecadores pueden ser perdonados y
reconciliados con Dios. Tal conciliación se efectúa, afirmaba Calvino, a través
de la obra poderosa del Espíritu Santo cuando Él llama a los pecadores a
Cristo de manera eficaz a través de la proclamación del evangelio.
Todos
esto es lo que típicamente significa cuando alguien habla de "Calvinismo"
o de "Teología Reformada." Ninguno de los dos término es normalmente
empleado como una referencia a todo lo que Calvino o los otros Reformadores enseñaron.
Las enseñanzas de Calvino sobre el bautismo infantil, la relación de la
iglesia y el estado, los funcionarios y gobierno de la iglesia son rechazados
completamente por muchos que se describirían no obstante como Calvinistas.
"Calvinismo" es una cosmovisión. Ve la creación, la historia y la
salvación desde una perspectiva centrada en Dios. En particular, "Calvinismo"
se usa principalmente como un término soteriológico. Es una referencia
abreviada a esas doctrinas bíblicas que magnifican la gloria y la gracia de
Dios en la salvación.
El
Sínodo de Dort, 1618-19,
Esta
cosmovisión que ve a Dios en el centro de la salvación, se levante en un
severo contraste a la cosmovisión más centrada en el hombre conocida como
Arminianismo que es prevaleciente en la actualidad. La diferencia entre estas
dos posturas se puso de manifiesto por las deliberaciones que tuvieron lugar en
el Sínodo de Dort en los años 1618 y 1619.
Cuando
Calvino murió en 1564, Jacobo Arminio tenía apenas cuatro años de edad. Él
creció y se convirtió en un estudiante de Teodoro Beza quien fue el sucesor de
Calvino en Ginebra. En el transcurso de preparar una defensa del punto de vista
de su maestro sobre la predestinación, Arminio se convenció de la postura
contraria. Comenzó a rechazar la elección incondicional y la predestinación y
enseñó en cambio, que Dios elige a las personas basado en Su presciencia de
que ellos ejercerán fe en Cristo.
Cuando
él murió en 1609, las enseñanzas de Arminio habían sido promulgadas
ampliamente y habían sido debatidas a lo largo de los Países Bajos. El debate
se intensificó al año después de su muerte cuando sus seguidores, conocidos
como los Remonstrants, prepararon cinco declaraciones en las cuales establecen
las enseñanzas del Arminianismo. La teología Arminiana es en esencia una
racionalización del Calvinismo. Este sistema teológico conocido como
Arminianismo, intenta quitar la tensión existente entre la soberanía de Dios y
la responsabilidad del hombre disminuyendo la importancia del primero. El sínodo
de la Iglesia Holandesa Reformada acordó abordar las declaraciones en los artículos
de los Remonstrants en la ciudad de
Dort en los años 1618 y 1619.
Los
cinco puntos del Arminianismo pueden resumirse como sigue:
1.
Dios elige o no, sobre la base de la fe que Él prevé o a la incredulidad que
también prevé.
2.
Cristo murió por cada persona, aunque sólo los creyentes se salvan.
3.
El hombre no está tan corrompido por el pecado que él no pueda creer al
evangelio de manera salvífica cuando se le presenta ante él. (4)
4.
La gracia salvadora de Dios puede resistirse.
5. Aquellos que están en Cristo pueden o no pueden finalmente perderse.
Calvinismo
Después
de siete meses y 154 sesiones, el sínodo rechazó los artículos de los
Remonstrants (los cinco puntos del Arminianismo) y publicó su postura de
las doctrinas que habían traído bajo consideración. Estos Cánones de Dort
consisten de cincuenta y nueve artículos con treinta y cuatro párrafos
adicionales. Fueron publicados bajo cinco "encabezados de doctrina"
(con el tercero y cuarto imprimiéndose juntos) y han llegado a ser conocidos
como los "cinco puntos" del Calvinismo.
Los
así llamados cinco puntos del Calvinismo como fueron expresados en Dort, puede
resumirse como sigue:
1.
La elección es el propósito inmutable de Dios por el que, antes de la
fundación del mundo, Él, por pura gracia y de acuerdo a Su soberana y buena
voluntad, escogió a ciertas personas para ser redimidas por Cristo.
2.
La muerte de Cristo es "de valor y mérito infinito, abundantemente
suficiente para expiar los pecados de todo el mundo" (Artículo III). La
eficacia salvadora de esa muerte sólo se extiende a los elegidos porque
"era la voluntad de Dios que Cristo por la sangre de la cruz, con la cual
él firmó el nuevo pacto, debe redimir eficazmente de cada pueblo, tribu, nación
y lenguaje a todos aquellos y aquellos solamente, quienes fueron escogidos para
salvación desde la eternidad y dados a él por el Padre" (Artículo VIII).
3.
Aunque el hombre fue creado originalmente bueno, debido a la caída,
"todos los hombres son concebidos en pecado, por naturaleza hijos de ira,
incapaces de hacer cualquier obra salvífica, inclinados al mal, muertos en
pecados y en esclavitud; y, sin la
gracia regeneradora del Espíritu Santo, no pueden ni desean volver a Dios"
(Artículo III).
4.
Aquellos a quienes Dios escogió desde la eternidad en Cristo, Él los
llama de manera eficaz a su tiempo y "les concede la fe y el
arrepentimiento, los rescata del poder de la oscuridad y los traslada al reino
de su amado Hijo" (Artículo X). Dios hace esto a través de decretar que
el evangelio sea predicado externamente a ellos e iluminando poderosamente sus
mentes por Su Espíritu Santo, para que ellos puedan entender correctamente y
puedan discernir las cosas del Espíritu de Dios. Por la obra del Espíritu en
la regeneración, Él satura el vacío interior del hombre; abre el corazón
cerrado y ablanda el corazón endurecido e infunde nuevas cualidades en la
voluntad, la cual, aunque hasta ese momento se encontraba muerta, Él la
vivifica (Artículo XI).
5.
Aquellos a quienes Dios eficazmente llama no caen totalmente de la fe y
la gracia. Aunque ellos puedan caer en pecado temporalmente, ellos perseverarán
hasta el fin y serán salvos.
El
orden de estos artículos "contra-remonstrantes" se han reestructurado
en un acróstico para facilitar su uso y como una ayuda a la memoria:
T-U-L-I-P (Depravación Total, Elección Incondicional, Expiación
Limitada, Gracia Irresistible y Perseverancia de los Santos). Esto es lo que
significa cuando se habla de los cinco puntos del Calvinismo, o, como algunas
veces también se les llama: "las
doctrinas de gracia." Una vez más, simplemente no es exacto reducir al
Calvinismo a estos cinco puntos. Es una manera de ver el mundo la cual proviene
de adquirir una visión clara de la soberanía de Dios en la creación, la
providencia, y la salvación. Estos cinco puntos clarifican la comprensión
calvinista del evangelio, pero ellos de ninguna manera dicen todo lo que el
Calvinismo declara sobre la salvación.
Ultra-Calvinismo
Podría
ser de gran ayuda el distinguir al Calvinismo del ultra-calvinismo porque los
dos a menudo son confundidos.(5)
(De
hecho, algunos escritores y maestros los confunden tan a menudo y tan de buena
gana que uno debe preguntarse si tal práctica es intencional.) En un sentido,
el ultra-calvinismo, al igual que el Arminianismo, es una perversión
racionalista del verdadero Calvinismo. Mientras que el Arminianismo destruye la
soberanía de Dios, el ultra-calvinismo destruye la responsabilidad del hombre.
La ironía es que tanto el Arminianismo como el ultra-calvinismo parten de la
misma presuposición errónea racionalista:
La habilidad del hombre y su responsabilidad son coexistentes. Es
decir, ellos deben coincidir exactamente o de lo contrario sería irracional. Si
una persona debe ser responsable por algo, entonces él deberá poseer la
capacidad para hacerlo. Por otro lado, si una persona no tiene la capacidad para
realizar algo, no pueden responsabilizarlo por ello.
El
Arminiano mira a esta premisa y dice:“¡De acuerdo!, Nosotros sabemos que
todos los hombres son responsables de arrepentirse y creer al evangelio [lo cual
es verdad, según la Biblia]; por consiguiente, debemos concluir que todos los
hombres tienen la capacidad por sí mismos de arrepentirse y creer [lo cual es
falso, según la Biblia]." Así, los Arminianos enseñan que las personas
inconversas tienen dentro de ellas
la habilidad espiritual para arrepentirse y creer.
El ultra-calvinista toma la misma premisa (que la habilidad y responsabilidad de las personas son coexistentes) y dice, "¡De acuerdo! Nosotros sabemos que, de y por ellos solos, todos los hombres están sin la habilidad espiritual para arrepentirse y creer [lo cual es verdad, según la Biblia]; por consiguiente, nosotros debemos concluir que las personas inconversas no están bajo la obligación de arrepentirse y creer al evangelio” [lo cual es falso, según la Biblia].
En
contraste con estos dos sistemas de pensamiento, el Calvinista ve la premisa y
dice: “¡Falso! Aunque eso parece razonable, no es bíblico. La Biblia enseña
ambas cosas, que el hombre caído se encuentra sin la habilidad espiritual y
que está obligado a creer y arrepentirse. Solo por la obra poderosa y
regeneradora del Espíritu Santo le
es dada al hombre la habilidad de cumplir su deber de arrepentirse y creer.” Y
aunque esto pueda parecer irrazonable a las mentes racionalistas, no hay ninguna
contradicción, y es precisamente la posición que la Biblia enseña.
¿Por
qué son estas cosas tan importantes para nuestra discusión? Los Bautistas se
han visto confrontados con estos problemas teológicos a lo largo de su historia.
El debate conocido como: Arminianismo-Calvinismo-Ultra-calvinismo, ha jugado un
papel decisivo en moldear nuestra identidad como Bautistas, y particularmente
nuestra identidad como Bautistas Del Sur.
El Resurgimiento de los
Bautistas Modernos en Inglaterra
Mientras
que el debate del Calvinismo vs. Arminianismo se encontraba en su máximo apogeo
en Holanda a principios del siglo XVII, otras fuerzas se encontraban en operación
en Inglaterra que finalmente resultarían en el surgimiento de los Bautistas
modernos.
En
la última mitad del siglo XVII, el movimiento Puritano empezó a surgir en
Inglaterra. Aunque no todos ellos compartían las mismas metas eclesiásticas,
los Puritanos, los Separatistas e Independientes eran todos esencialmente
Calvinistas ingleses. Es de esta fuente común (quizás con un poco de
influencia de Anabautistas Continentales) que las dos fuentes originales de
Bautistas en Inglaterra se originaron. Unos eran
Arminianos y los otros eran Calvinistas.
Los Bautistas Generales
La
denominación bautista empezó en el siglo XVII en Inglaterra. Un hombre llamado
John Smyth que había sido instruido en la tradición del Calvinismo puritano,
comenzó a cuestionar varias ideas que le habían sido enseñadas, especialmente
el bautismo de infantes. Después de haber sido exiliado junto con su congregación
a Holanda, John Smyth se convenció que él necesitaba ser bautizado como un
creyente. En enero de 1609 Smyth vertió agua sobre él mismo junto con Thomas
Helwys como una expresión del bautismo de los creyentes. Después, ellos
bautizaron al resto de la congregación.
Smyth
y sus seguidores fueron fuertemente influenciados por la enseñanza Arminiana de
la salvación. Ellos fueron llamados “Bautistas Generales” porque afirmaban
un punto de vista universal o general de la expiación (es decir, que Jesús no
murió por nadie en particular, sino por todos en general).
Smyth no seguió siendo un Bautista por mucho tiempo. Pronto se unió a
los Menonitas. Helwys condujo a la iglesia de regreso a Inglaterra en 1611, en
donde fue encarcelado por sus enseñanzas sobre la libertad religiosa. Esto
representa la primera iglesia bautista moderna en tierras inglesas.
Los bautistas Arminianos fueron incapaces de extender sus principios muy lejos. Para el año de 1626 sólo habían seis iglesias bautista Generales en Inglaterra con un número total de miembros alrededor de 100. Estas iglesias eventualmente se cambiaron del Arminianismo al Unitarianismo y realmente murieron en el próximo siglo. Una "nueva conexión" de iglesias bautistas Generales fue organizada en el año 1770, y bajo la dirección de Dan Taylor, continuaron hasta el siglo XIX.
Los Bautistas Particulares
El
otro grupo de Bautistas que surgieron en el siglo XVII en Inglaterra, llevaron
el nombre de “Bautistas Particulares”. Al igual que sus colegas Arminianos,
su nombre refleja su teología, siendo una referencia a su punto de vista
calvinista de la expiación de Cristo como definido o particular. Es decir,
ellos creían que la muerte de Jesús no hacía meramente posible
la salvación para todos en general. Más bien, ellos entendieron que la Biblia
enseñaba que Jesús realmente pagó por los pecados de Su pueblo
en particular--Sus elegidos--cuando Él murió en la cruz. Estos Bautistas
Particulares o Bautistas calvinistas surgieron durante los 1630’s cuando una
iglesia calvinista Separatista vino a creer que el bautismo sólo debe
administrarse a los creyentes.
Los
Bautistas Particulares continuaron afirmando no sólo el bautismo de creyentes,
sino también el bautismo de creyentes por inmersión. Para el año
de 1641, a más tardar, allí existió una iglesia bautista que practicaba el
bautismo por inmersión.
Los
Bautistas Particulares comenzaron a sufrir bajo falsas acusaciones por parte de
sus antagonistas teológicos. Fueron acusados de ser Pelagianos en su concepto
del pecado y del hombre; de ser
Anabautistas; de ser Bautistas
Generales; y de ser anarquistas. En
orden para poder declarar sus principios abiertamente (con una preocupación
especial para poder distanciarse de los Anabautistas y de los Bautistas
Generales), las siete iglesias bautistas Particulares de Londres decidieron
publicar una confesión de fe en 1644. Tal como William Lumpkin ha argumentado:
"Quizás ninguna Confesión de Fe ha tenido una influencia tan formativa en
la vida bautista como esta.”(6)
Esclareció
el concepto bautista distintivo de la iglesia, mientras que afirmaba el concepto
Reformado de la salvación.
Esta
Primera Confesión de Londres sirvió bien a los Bautistas hasta la última
parte del siglo, cuando los Bautistas, presbiterianos y Congregacionalistas
comenzaron a sufrir persecución bajo las ásperas restricciones del Código
Clarendon adoptado por el Parlamento. En un esfuerzo por demostrar su unidad
doctrinal sustancial con sus compañeros víctimas quienes eran paedobautistas,
los Bautistas Particulares llamaron a una asamblea que se reunió en Londres en
1677 para preparar otra confesión
de fe. Fue modelada principalmente en la Confesión de Westminster de los
presbiterianos y, en un menor grado, la Declaración de Savoy de los
Congregacionalistas. Debido al clima político, esta Segunda Confesión de
Londres no se publicó abiertamente hasta 1689 cuando se emitió con el endoso
de 107 iglesias bautistas por toda Inglaterra y Gales.
Mientras
que los Bautistas Generales se estaban convirtiendo al Unitarianismo en el siglo
XVIII, los Bautistas Particulares comenzaron a declinar gracias a la influencia
parasitaria del ultra-calvinismo. Aunque permanecieron ortodoxos en doctrina,
muchas iglesias bautistas Particulares se endurecieron por un espíritu
fatalista. Un himno de este período ejemplifica este espíritu:
Somos
los pocos elegidos del Señor,
Permitamos
que el resto se condene.
Hay
espacio suficiente para ti en el infierno,
¡No
tendremos el cielo apretujado!
Afortunadamente, este ultra-calvinismo fue desafiado finalmente y derrotado a finales del siglo XVIII por Andrew Fuller, William Carey, John Suttcliffe y otros. Estos hombres y sus colegas rechazaron lo que ellos llamaron “El falso Calvinismo” y retornaron al Calvinismo evangélico (lo que ellos llamaron "el verdadero o estricto Calvinismo") de sus antepasados bautistas Particulares. Esta revitalizada teología Reformada dio a luz al movimiento misionero moderno con la formación de la Sociedad Bautista Particular Misionera en 1792.
Los Bautistas en América
En
el siglo Diecisiete los Bautistas Generales y los Particulares, se unieron a
otros en la búsqueda por la libertad religiosa al navegar hacia América. Los
Bautistas Particulares fueron los primeros en organizar iglesias en la nueva
tierra. Aunque fue un Bautista por sólo un corto tiempo, Roger Williams fundó
la primera iglesia Bautista en América en Providencia, Rhode Island, en 1639.
El próximo año John Clarke establecería una iglesia bautista en Newport,
Rhode Island la que para el año de 1644 había adoptado la inmersión como el
modo apropiado de bautismo.
En
su totalidad, los Bautistas Generales viajaron más lejos que sus colegas
calvinistas en las colonias de la Nueva Inglaterra. En las Colonias del Centro y
del Sur, sin embargo, eran los Bautistas Particulares los que tomaron el
liderazgo. El desarrollo y carácter del trabajo bautista en el Sur, se refleja
en la organización y alcance de las primeras asociaciones. Las primeras tres
asociaciones bautistas en América también fueron los tres más influyentes
para dar forma a la fe y práctica de las iglesias bautistas en el Sur.
La Asociación de Filadelfia
Pennsylvania
demostró ser una tierra fecunda para el trabajo Bautista en el siglo dieciocho.
La primera iglesia bautista se formó allí en Pennepek en 1688 por Elías Keach,
el hijo del famoso Benjamín Keach, pastor bautista Particular en Inglaterra. A
través de las labores activas del joven Keach, varias otras iglesias fueron
plantadas en y alrededor de Filadelfia. En 1707 cinco de estas iglesias se
unieron para formar la Asociación de Filadelfia que no solo fue la primera,
sino que también muy pronto se convirtió en la Asociación Bautista más
influyente en América. Estas iglesias reconocieron la Segunda Confesión de
Londres de 1689 como suya propia. En 1742 ellas adoptaron formalmente una versión
de esa confesión que Benjamín y Elías Keach habían ligeramente revisado para
poder incluir artículos sobre los cantos de himnos y de la imposición de manos.
Estas
iglesias eran tan transparentes como el cristal en su afirmación del Calvinismo,
que un teólogo bautista Del sur se refirió recientemente de forma burlona a
dicha asociación como el "Sínodo de Filadelfia" y a los miembros de
la iglesia como "bautistas presbiterianos."(7)
La
Asociación de Filadelfia envió a numerosos misioneros y plantadores de
iglesias a lo largo del Sur durante la mitad y la última parte del siglo
dieciocho. Quienes fueron los responsables
por el rápido crecimiento de los “Bautistas regulares” (que es el
nombre por el cual se les llegó a conocer a los Bautistas Calvinistas), fueron
las iglesias y asociaciones en el Sur.
La Asociación de
Charleston
La
próxima asociación influyente en el Sur fue la Asociación Bautista de
Charleston. También posee la distinción de ser la primera asociación en
tierras del sur. La Primera Iglesia bautista de Charlestón fue clave en
organizar la asociación. Esta iglesia, que fue la primera iglesia bautista en
el Sur, realmente se fundó en Kittery, Maine, en 1682 por William Screven.
Empezó como una iglesia bautista Particular, después de haber adoptado la
Segunda Confesión de Londres formalmente. En 1696 Screven y la congregación se
mudaron a Charleston en donde cuatro años después, ellos reafirmaron su
adherencia a la Confesión de 1689.(8)
En
1751, bajo la dirección de Oliver Hart y la influencia de la Asociación de
Filadelfia, la Asociación de Charleston fue fundada. Dieciséis años después,
en 1767, la asociación adoptó la Segunda Confesión de Londres. A través de
la influencia de esta asociación a través del Sur, la teología de la Reforma
se volvió aún más firmemente entronizada en el movimiento bautista.
La Asociación Sandy
Creek (Los Bautistas Separados)
El Gran Despertar que barrió a través de las colonias americanas en los años 1730’s y 1740’s tuvo un impacto significativo en los Bautistas de dos maneras. Primero, las comparativamente pocas iglesias bautistas que existían en ese tiempo fueron afectadas directamente por el avivamiento y experimentaron un tremendo crecimiento en su membresía. Segundo, muchas iglesias Congregacionalistas que se formaron de dicho avivamiento eventualmente se volvieron bautistas. Un historiador ha descrito a estas iglesias Congregacionales de la "Nueva Luz" como “casas a la mitad del camino para convertirse en Bautistas”(9). La mayoría de las que hicieron el cambio al bautismo de creyentes, se había convertido bajo George Whitefield. Este fenómeno causó al gran evangelista que expresara: "¡Mis pollos se están convirtiendo en patos!" Los Bautistas ganaron a más de cien nuevas iglesias de esta manera, además de ganar a algunos de sus líderes más sobresalientes tales como Isaac Backus y Shubal Stearns.(10)
Estas
iglesias nacidas del avivamiento fueron conocidas como “Bautistas Separadas”,
y experimentaron un rápido crecimiento en el Sur y en la frontera. El
despliegue más increíble de tal crecimiento vino a través del ministerio de
Shubal Stearns y su cuñado Daniel Marshall.
En
1755 Stearns y Marshall se mudaron a Sandy Creek, Carolina del Norte, en donde
ellos comenzaron la primera iglesia bautista Separada el Sur. Ellos iniciaron
con dieciséis personas y dentro de tres años tenían tres iglesias totalmente
constituidas con un número de miembros combinado de más de 900. En sólo
diecisiete años esta iglesia dio nacimiento a cuarenta y dos iglesias y envió
a 125 ministros.
En
1758 fue fundada la Asociación Sandy Creek. Las iglesias bautista Separadas las
cuales se unieron para formarla, tenían un saludable escepticismo respecto a
las confesiones y credos. Esto nació de la experiencia con la ortodoxia muerta
que ellos habían dejado atrás en el Congregacionalismo. Esto los distinguió
de los Bautistas Regulares quienes eran entusiásticamente confesionales en sus
iglesias. Sin embargo, esta distinción no debe llevarse más allá de lo que el
registro histórico muestra.
Algunos
historiadores han interpretado la “aversión a los credos” de los bautistas
Separados, como significando que ellos se oponían de manera general a la
precisión doctrinal y a la teología Reformada en particular. La tradición
“Sandy Creek” como se le ha llamado, ha sido descrita injustamente como
constituida por un celo evangelístico que era en un sentido hostil al
Calvinismo de los Bautistas Regulares. De acuerdo a esta perspectiva
“minimizaban el Calvinismo y enfatizaban la evangelización”.(11)
El registro histórico, sin embargo,
simplemente no tolera este juicio. Las tres razones siguientes son suficientes
para dejar esto establecido:
1.
Los Bautistas regulares fueron completamente
evangélicos.
En
primer lugar, el Calvinismo de los Bautistas Regulares era completamente evangélico,
como el trabajo de las Filadelfia y Asociaciones de Filadelfia y Charleston
claramente lo demuestran.(12)
El
parásito del ultra-calvinismo se desarrolló en algunas iglesias (sobre todo en
Kentucky), pero esto se consideró correctamente como una perversión de la
teología Reformada.(13)
La
preocupación Evangelizadora por tanto, no era algo extraño a los Bautistas
Regulares, ni tampoco los Bautistas separados tuvieron algún problema con eso.
La unión eventual de los Bautistas Regulares y los Bautistas Separados en el
Sur no se vio estorbada en lo
absoluto por alguna falta de celo evangelístico por parte de los bautistas
Regulares.
2. Los Bautistas separados vinieron de un trasfondo Reformado dentro del Congregacionalismo.
Segundo, no debe olvidarse que los Bautistas Separados vinieron de un trasfondo Congregacionalista que tenía como su fundamento confesional la Declaración de Savoy que era una confesión de fe completamente Reformada. Aquellos que se separaron del Congregacionalismo después del Gran Despertamiento lo hicieron así, no porque ellos rechazaran la teología Reformada, sino porque rechazaron el formalismo muerto que sustituía a un cristianismo vital y experimental por un credo en el que todos debían estar de acuerdo. Los Bautistas separados no fueron personas sin convicciones teológicas. Y la intuición que nosotros tenemos de esas convicciones demuestran un acuerdo con ese entender calvinista de la salvación, el cual ha llegado hasta nosotros de la Reforma protestante.(14)
Por
ejemplo, el primer convenio de los bautistas Separados de la iglesia Sandy Creek
contenía afirmaciones fuertes acerca de la predestinación, llamamiento eficaz
y la perseverancia de los santos. El preámbulo declara:
“Afirmamos
el bautismo de los creyentes; la imposición de manos; la elección particular de gracia a través de la
predestinación de Dios en Cristo; el
llamamiento eficaz por el Espíritu Santo;
la libre justificación a través de la justicia imputada de Cristo;
la santificación progresiva a través de la gracia de Dios y la verdad;
la perseverancia final, o continuidad de los santos en la gracia”,
. . . .(15)
Cuando
la Asociación Sandy Creek adoptó sus Artículos de Fe en 1816, el
decididamente Calvinista Basil Manly Sr., presidió el comité que los escribió.
No es sorprendente, entonces, leer en el Artículo III:
Que Adán cayó de su estado original de pureza, y que su pecado es imputado a su posteridad; que la naturaleza humana es corrupta y que el hombre de su propia voluntad y habilidad, es impotente para recobrar el estado en que él fue puesto principalmente.
También
en el Artículo IV:
Creemos
en la elección desde la eternidad, el llamamiento eficaz por el Espíritu Santo
de Dios y la justificación en su presencia sólo por la imputación de la
rectitud de Cristo. Y creemos que los que han sido elegidos así, eficazmente
llamó y justificó, perseverará a través de la gracia hasta el fin y ninguno
de ellos se perderá.(16)
Aquí
tenemos cuatro de los cinco puntos del Calvinismo declarados y afirmados por los
Bautistas Separados de Carolina del Norte. Esto es consistente con el informe
que David Benedicto da de la unificación de los Bautistas Regulares y Separados
en Virginia en 1787. Durante las negociaciones, los Separados aseguraron a los
Regulares que, aunque ellos nunca habían adoptado formalmente una confesión de
fe en su totalidad, la gran mayoría de ellos creyó sin embargo, la confesión
bautista Regular tan fuertemente como lo hicieron los Regulares.(17)
3.
Los líderes Separados y pastores Bautistas fueron Calvinistas.
El
compromiso de los bautistas Separados a la teología Reformada también puede
verse en las convicciones expresadas de algunos de sus pastores principales,
como Shubal Stearns, Richard Furman e Isaac Backus.(18)
Este
último, cerca del fin de su vida en 1797, escribió:
“La
enemistad que los hombres han descubierto en contra de la soberanía de la
gracia de Dios como se encuentra revelada en las Sagradas Escrituras ha
prevalecido hasta ahora, pues se hace uso de todo tipo de arte con el fin
de dar otro significado a las palabras reveladas que Dios dijo de manera tan
clara. Él le dijo a Moisés, "Tendré misericordia de quien yo quiera
tener misericordia, y tendré compasión de quien yo quiera tener compasión. Así
que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios quien tiene
misericordia” (Romanos 9:15,16). Esta fue la doctrina de la que Dios hizo uso
en toda la reforma y que forjó a
Alemania, Inglaterra y Escocia después del año 1517,
y por la misma doctrina él ha forjado toda la reforma que ha tenido
lugar en nuestros días, no sólo en Europa sino también en América”.(19)
Estas
tres asociaciones--Filadelfia, Charlestón, y Sandy Creek—fueron en su mayoría
responsables por el esparcimiento del trabajo bautista a lo largo del Sur en el
siglo dieciocho y diecinueve. Es a
través de ellos que los Bautistas del Sur pueden rastrear sus raíces, --raíces
que se extienden hasta la misma época de la Reforma Protestante.
Obviamente
que podría decirse mucho más. Pero la evidencia que se ha presentado demuestra
que los Bautistas Del Sur descienden de la acción de la Reforma. De todos
nuestros importantes distintivos que nos separan de los principales Reformadores
protestantes, los Bautistas tienen una deuda de gratitud para con Dios por todos
aquellos fieles líderes del siglo dieciséis. No obstante, con todo y sus
limitaciones ellos fueron usados por Dios para regresar sólo a las Escrituras
para su autoridad. Al hacerlo, ellos redescubrieron el bendito evangelio de Dios
--ese evangelio que revela la salvación sólo por gracia, sólo través
de la fe, solo a través de Cristo y solo para la gloria de Dios. A esto,
ciertamente cada Bautista Del Sur puede decir: "¡Amén!"
Cuando
esos 293 delegados se registraron en Augusta, Georgia, en Mayo de 1845 para
formar una nueva denominación, ellos congregaron de las iglesias y asociaciones
a los que conscientemente sostenían una comprensión Calvinista Reformada de la
salvación. Un ejemplo notable es Patrick Hues Mell. Además de ser uno de los
delegados originales que fundaron la Convención Bautista Del sur, Mell continuó
para convertirse en uno de los líderes más influyentes que la denominación
alguna vez haya producido. Él sirvió como Presidente de la convención durante
diecisiete años.
En
1851 la Sociedad Publicadora de los Bautistas Del Sur publicó la “exposición
concisa y popular” de Mell respecto a las doctrinas de gracia.(20)
Él
produjo esta obra no solo para refutar algunos ataques por un escritor que no
era bautista, sino también para neutralizar lo que él vio como algunas
tendencias hacia el Arminianismo entre sus hermanos bautistas. (21)
La
preocupación de Mell por la sana doctrina determinó el carácter de su
ministerio pastoral. La Señora D. B. Fitzgerald, una de los miembros más
antiguos de la iglesia bautista de Antioch en Oglethorpe, GA en donde Mell sirvió
como pastor, describió sus esfuerzos iniciales en la iglesia:
Cuando fue llamado para encargarse de la iglesia, el Dr. Mell la encontró en un estado triste de confusión. Él dijo que varios de los miembros estaban convirtiéndose al Arminianismo. Él amaba demasiado bien la verdad como para soplar aire caliente y frío en la misma respiración. Era una iglesia bautista y debía tener las mismas doctrinas peculiares que esa denominación predicaba. Y con esa intrepidez, claridad y vigor de discurso que lo caracterizó, él les predicó las doctrinas de la predestinación, la elección, la libre-gracia, etc. Él siempre decía que era su deber predicar la verdad tal y como la encontraba en la Palabra de Dios y dejar el asunto allí, pues Dios se encargaría de los resultados.(22)
Ésta
es nuestra herencia espiritual y doctrinal. Estamos presenciando un creciente
reavivamiento de esta herencia en nuestros días. Con el retorno a la autoridad
de la Palabra de Dios, tal resultado es inevitable. En cierto sentido, esta
renovación es nada menos que un regreso al hogar doctrinal para los Bautistas
Del Sur. Es retomar la fe de nuestros padres. Y si lo que nuestros antepasados
bautistas en general y Bautista Del Sur en particular creyeron fue verdad en su
día, todavía es verdad hoy--la Biblia no ha cambiado, Dios no ha cambiado y la
verdad tampoco ha cambiado.
Me
gusta lo que dijo el gran estadista y Bautista del Sur John A. Broadus sobre
este asunto. Cuando él se encontraba viajando a través de Suiza, mirando
fijamente a los majestuosos Alpes, él escribió lo siguiente en una carta que
fue publicada en el Western Recorder:
“Las
personas que sonríen con desprecio a lo que se conoce con el nombre de
Calvinismo, también podrían sonreír con desprecio a lo que se conoce como
Mont Blanc. Nosotros no estamos obligados a defender en lo más mínimo todas
las opciones o acciones que Calvino hizo, pero no veo cómo cualquier persona
que realmente entiende el griego del Apóstol Pablo o el latín de Calvino y
Turretin, no pueda ver que estos últimos lo único que hicieron fue solo
interpretar y formular substancialmente lo que el anterior enseñó. . .
Cualquier cosa que los escritores inspirados hayan deseado enseñar es
autoritativo y es la verdad de Dios.”(23)
¿Qué
tiene que ver Ginebra con Nashville? Precisamente esto:
Que las doctrinas de la gracia de Dios las cuales fueron expuestas tan
claramente por la primera, son la herencia teológica de la denominación cuyas
oficinas principales se encuentran localizadas en esta última. Así que, usted
puede referirse de manera legítima a aquellos de nuestra denominación que se
encuentran regresando a esta herencia, como "Calvinistas." Yo prefiero,
sin embargo, simplemente referirme a ellos como Bautistas Del Sur históricos.
Pues un regreso a la comprensión Reformada de la salvación, es simplemente un
regreso a nuestra legítima herencia como Bautistas Del Sur.
Fuente
de este Artículo: http://www.founders.org/library/reform.html
1.
William Cunningham, Los Reformadores y la Teología de la Reforma, (Edinburgo:
El Estandarte de la Verdad, 1989,
edición reimpresa, publicada por primera vez en 1862), 1.
2.
Había, por supuesto, excepciones notables. Un pequeño pero terco
remanente de maestros que insistieron en la predestinación y elección pueden
remontarse a lo largo de la edad media. Entre ellos estaban Gottschalk de Orbais,
Thomas Bradwardine, y Gregory de Rimini .
3.
Joe Underwood, “Un Líder de Misiones Jubilado se pregunta si la
lealtad es a ¿Calvino o a Jesús?,"
Baptists Today, el 9 de marzo de 1995, 16.
4.
J.I. Packer, introducción a “La Muerte de la Muerte en la Muerte de
Cristo”, por: John Owen (Dallas: Ben K. Howard, n. d.), 3.
5.
Uno de los tratados más finos del verdadero Calvinismo y del ultra-calvinismo
es el libro escrito por Iain Murray: Spurgeon vs. Hyper-calvinismo:
La Batalla por la predicación del Evangelio
(Edinburgo: El Estandarte de la Verdad, 1995).
6.
William L. Lumpkin, Confesiones de Fe Bautista (Valley Forge: Judson
Press, 1969 edición revisada), 152.
7.
Molly Marshall, en las Conferencias de inaugurales de Hoover en el
Seminario de Richmond, abril, 1995,; transcripción
grabada.
8.
La Confesión de fe de Charleston, UN Resumen de la Disciplina de la
Iglesia y El Catecismo Bautista, todos de los cuales fueron publicados por la
Asociación Charleston y han sido reimpresos recientemente bajo el título:
“Algunos Documentos Del Sur” (Birmingham: la Sociedad para los Estudios Bíblicos
y Del sur, 1995).
9.
W.G. McLoughlin, citado en H. Leon McBeth, La Herencia Bautista: Cuatro
Siglos de Testimonio Bautista (Nashville: Broadman Press, 1987), 205
10.
McBeth, La Herencia bautista, 203.
11.
Fisher Humphreys, The Way We Were: How Southern
Baptist Theology Has Changed and What it Means to Us All (New York:
McCracken Press, 1994), 85. Humphreys sigue el punto de vista de Walter Shurden
tal como es establecido en
"Las Conferencias Carver-Barnes de 1980-81". (Wake Forest: Southeastern Baptist Theological
Seminary, 1980). William G. McLoughlin ve las distinciones entre los
Bautistas Separados y los Regulares como teniendo muy poco o nada que ver con el
Calvinismo. Ambos grupos fueron, en su punto de vista, convencido de la teología
calvinista. Al describir el declive de los Bautistas Generales o Bautistas
Arminianos de Nueva Inglaterra a finales del decimoctavo siglo, McLoughlin
identifica entre paréntesis a los
Bautistas que eran "Calvinistas" como "Los Bautistas Separados."
Él explica eso más en detalle al decir que:
"En el Sur los Calvinistss se dividieron en dos facciones, los
Bautistas Regulares o Particulares (dirigidos por evangelistas de la Asociación
Bautista de Filadelfia tales como [Benjamín] Miller y [Peter P.] Van Horne), y
los Separados (dirigidos por Bautistas separados de Nueva Inglaterra)", en
El Diario de Isaac Backus (Providencia: Brown University Press, 1979), 3:1246.
12.
Ver McBeth, La Herencia Bautista, 239-42.
13.
Ver Purefoy, A History
of the Sandy Creek Baptist Association (New York: Arno Press, 1980 reprint
edition, first published New York: Sheldon & Co., 1859), 55-60
en la que Purefoy llama a los hyper-Calvinistas "Los Nuevos
Bautistas."
14.
Este punto se demuestra claramente comparando las dos confesiones de fe
que Isaac Backus escribió para las iglesias que él sirvió. Antes de llegar a
las convicciones bautistas, Backus escribió una confesión y un pacto para la
Iglesia Separada Titicut en 1748. Es completamente calvinista y aboga por el
paedo-bautismo. Siete años después, después de convertirse en Bautista,
Backus realizó el mismo servicio para la Primera Iglesia bautista a
Middleborough. Aunque el último documento defiende el bautismo de creyentes,
mantiene la misma posición calvinista que se encuentra en la confesión más
temprana (a veces, empleando un lenguaje idéntico). Ver su Diario, 3:1529-32,
1588-92.
15.
George Washington Paschal, History
of North Carolina Baptists (Raleigh: The General Board of North Carolina
Baptist State Convention, 1930), 1:401 Las dudas de Paschal, sin la justificación,
esos archivos que atribuyen este convenio, incluyen el preámbulo, a Shubal
Stearns. También ver William Lumpkin, Los Fundamentos Bautistas en el Sur (la
ciudad: publicador, fecha), 36 y McBeth, La Herencia bautista, 229.
16.
Purefoy, 104-5.
17.
David Benedict, A
General History of the Baptist Denomination in America, (Boston: Manning
& Loring, 1813), 60-62; citado
en McBeth, Sourcebook, (Nashville: Broadman Press, 1990), 164-65.
18.
McLoughlin
dice de Stearns que "su estilo de predicar hizo mucho para establecer el
tono del nuevo Calvinismo evangélico del avivamiento que inició en Virginia y
Carolina del Norte" (Backus, el Diario, 3:1248). Tom Nettles ha descrito a
Furman como un Firme “Calvinista firme” (Por Su Gracia y para Su Gloria,
[Grand Rapids: Baker Book House,
1986], 43).
19.
Alvah Hovey, A Memoir of the Life and Times of Isaac Backus,
(1858; Harrisonburg: Gano Books, 1991), 356; quoted in Iain H. Murray, Revival
& Revivalism: The Making and Marring of American Evangelicalism 1750-1858;
(Edinburgh, The Banner of Truth Trust, 1994), 181-82.
20.
Mell, A Southern Baptist Looks at Predestination
(Cape Coral, FL: Christian Gospel Foundation, n.d.), 15. Ésta es una reimpresión
de la obra original que se tituló, Predestination and the Saints
Perseverance State and Defended (Charleston: The Southern Baptist
Publication Society, 1851). El material en este libro apareció primero como una
serie de artículos en el Christian Index, el periódico bautista de
Georgia.
21.
A
Southern Baptist Looks at Predestination, 15-16.
22.
P. H. Mell, Jr., Life of Patrick Hues Mell (Louisville: Baptist
Book Concern, 1895), 58-59.
23. Life and Letters of John A. Broadus, (Harrisonburg: Gano Books, 1987 reprint edition, copyright American Baptist Publication Society, 1901), 396-97.
======================================================
Todos
los Derechos Reservados