
La
historia de José es una serie de milagros que procedían de la providencia de
Dios en su vida. En la vida de José, vemos como la mano de Dios rige para guiar
los eventos. Dios hace Su voluntad por medio de las acciones voluntarias de los
hombres y logra Sus propósitos usando hasta a Sus enemigos tanto como a Sus
amigos. A veces usa la ignorancia y desobediencia de Su pueblo y otras veces usa
el conocimiento y obediencia de ellos.
Para
el intelecto humano esto es muy difícil de entender. El hombre quiere recibir
solo una parte de la verdad y la otra parte él mismo se la inventa para así
formar una filosofía que más le agrada.
El
hombre piensa que lo que viola su libre albedrío, no puede ser verdad. Piensa
que lo que no puede comprender no puede ser la verdad. José fue escogido por
Dios para ser una persona que tipificara en muchas maneras a Cristo. La
semejanza que tuvo con Cristo requería que los eventos sucedieran como
sucedieron. Por ejemplo, José fue envidiado y aborrecido por sus hermanos; Jesús
fue también envidiado por la raza de los judíos y aborrecido.
Dios
se mueve tras la escena controlando los corazones de los hombres, implantando
pensamientos en sus mentes. Para que los hermanos de José tuvieran razón de
aborrecerle, Dios causó que el padre de ellos tuviera un afecto especial para
su hijo menor. No podemos decir que es bueno que un padre tenga más amor para
uno de sus hijos que para los otros, pero en cierto sentido, los otros hijos
tuvieron razón en no querer a José.
José
llevaba una ropa de muchos colores que su Padre Israel le había dado. Jesús
también llevaba una ropa del mismo tipo. Cuando los hermanos de José le
tomaron para deshacerse de él, le quitaron esta ropa. También los judíos
tomaron a Jesús pensando que iban a deshacerse del problema que tenían con Él,
matándolo, y antes de hacerlo le quitaron su ropa de colores también.
Cuando
los hermanos contaron a Israel de la supuesta muerte de José, el patriarca se
puso triste en lo extremo. La muerte de Jesús también conmovió al Padre
celestial.
Las
acciones de José mismo también contribuyeron a la reacción de sus hermanos.
Al ver la reacción de ellos después de contarles de su primer sueño ¿por qué
volvió a contarles el segundo? De todo esto un inconverso diría que lo hizo
Israel al consentir a su hijo menor y lo que hizo el muchacho al contar sus sueños
a sus hermanos eran unas coincidencias que produjeron una reacción natural por
parte de ellos. Pero los que entienden la Soberanía de Dios
y cómo es que controla todo, ve que todo esto era parte necesaria en el
plan de Dios.
Cuando
el momento señalado por Dios para mandar a José a Egipto estaba por llegar, la
providencia abrió el camino y puso en marcha los medios para lograr este propósito.
Fíjense, los hijos mayores estaban en el campo con los rebaños de ovejas y se
le ocurre a Israel mandar a José solamente para ver como estaban. Se
encontraban a una buena distancia de la casa. Esto también ayudó en el
desarrollo de la historia. Cuando sus hermanos lo vieron venir se les ocurrió
deshacerse de él. Esto nos recuerda de cómo conspiraron los judíos para matar
a Jesús. A José le echaron en una cisterna, Jesús fue hasta el centro de la
tierra. Jesús fue levantado de adentro de la tierra. José fue sacado luego de
dentro de la cisterna.
Uno
de los discípulos vendió a Jesús por veinte monedas de plata, José fue
vendido por sus hermanos a unos madianitas ismaelitas también por veinte piezas
de plata. Aquí vemos que hasta el pecado de los hombres es usado por Dios. El
plan divino era que José tenía que ir a Egipto. Ahora vemos que el pecado de
sus hermanos es el vehículo que Dios usa para lograr Su plan. No era una mera
coincidencia que los Ismaelitas vinieran por el camino en ese momento. También
ellos estaban allí por la providencia divina.
Los
mercaderes llevaron a José a un cierto capitán de la guardia del rey llamado
Potifar, Podrían haberle vendido a otra persona que no tuviera ningún contacto
con el rey, y José hubiera pasado su vida sin la oportunidad de hacer lo que
hizo. Podemos imaginar que había miles de posibles clientes quienes podrían
haber comprado el muchacho, pero no, él fue directo a la casa de Potifar.
En
la casa de Potifar la providencia del Señor protege a José y édste gana la
confianza de su amo. Pero la prosperidad que tuvo tenía que ser interrumpida.
José tenía que irse a la prisión y de la prisión a la corte. Para lograr
esto, la divina providencia dejó que la mujer de su amo buscara seducir a José.
Después ella invento una mentira y José fue a dar a la prisión.
En
la prisión aconteció que otros dos estaban en la celda junto con él. Jesús
estaba colgado junto con otros dos. A uno de ellos Jesús salvó y el otro fue
dejado para sufrir el castigo de sus pecados en el infierno. José salvó a uno
de los malhechores que estaban con él por interpretación de sus
sueños, al otro lo colgaron.
José
pidió al Copero que no se olvidara de él, pero el desagradecido no se acordó
de José, por el espacio de dos años. En esto también vemos la mano de Dios.
Si hubiera ayudado a José rápido, entonces no hubiera estado a la mano para
interpretar el sueño del Faraón y no se hubiera llevado a cabo el plan de Dios.
El Copero se olvidó de José pero en el momento más importante la providencia
le hizo acordarse y así el propósito de Dios se llevó a cabo.
Jesús,
después de su sufrimiento, fue exaltado como el rey de todas las naciones; José,
quien simboliza a Jesús, fue exaltado al fin sobre la nación más poderosa del
mundo en aquellos tiempos. José fue usado por Dios para proveer pan a Israel y
asegurar su continuada existencia; Jesús mismo fue el pan que da vida al
verdadero Israel de Dios.
Hubo
un hambre tremenda y la familia de Israel fue obligada a buscar comida en tierra
de Egipto. Dios por Su misericordia tenía ya preparado todo para ellos. No solo
había comida en Egipto sino también allá estaba la persona quien iba a
tenerles misericordia.
Al
mandar a José a Egipto como esclavo fue un acto cruel y pecaminoso por parte de
sus hermanos. A ellos Dios les puso a cuenta este pecado. Pero aun así, en
cierto sentido, fue Dios quien guiaba aquellas mentes pecaminosas, para que todo
esto sucediera. Cuando José se reveló a sus hermanos quién era, les dijo:
"No me enviasteis vosotros acá, sino Dios, que me ha puesto por padre de
Faraón, y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra"
(Génesis 45:4-8,
El
hombre carnal solo ve lo que esta sobre la superficie da los eventos, lo que es
más obvio, el hombre espiritual busca atrás de la escena para entender la mano
de Dios en todos los acontecimientos. José reconoció que sus hermanos no
fueron los que le habían mandado a Egipto, sino Dios. Si, lo habían hecho en
cierto sentido. Pero en un sentido mayor eran solo los medios que Dios usó para
mandar a José allá.
Verdaderamente,
¿quien es el hombre, que puede comprender los caminos de Dios?
***
======================================================
Todos
los Derechos Reservados