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Por: Daviel DePaz |
He
observado que muchos de aquellos que se han ido al Catolicismo Romano de entre
los Evangélicos, lo han hecho debido a que no pudieron defender SOLA SCRIPTURA”.
-James R. White
La iglesia católica
romana dice poseer la última autoridad para interpretar las Escrituras. Roma
afirma que solo ella puede interpretar correctamente las Escrituras y que
aquellos que la ignoran o que rechazan sus enseñanzas, a la misma voluntad de
Jesucristo se oponen.
El Concilio de Trento (1546) declaró lo
siguiente:
“Furthermore, to check
unbridled spirits, it decrees that no one relying on his own judgment shall, in
matters of faith and morals pertaining to the edification of Christian doctrine,
distorting the Holy Scriptures in accordance with his own conceptions, presume
to interpret them contrary to that sense which holy mother Church, to whom it
belongs to judge of their true sense and interpretation, has held and holds, or
even contrary to the unanimous teaching of the Fathers, even though such
interpretations should never at any time be published. Those who act contrary to
this shall be made known by the ordinaries and punished in accordance with the
penalties prescribed by the law” (4th Session, Decree Concerning the
Canonical Scriptures).
"Además,
para probar a los espíritus desenfrenados, se decreta que nadie confiando en su
propio juicio, en materia de fe y moral que pertenecen a la edificación de la
doctrina cristiana, debe torcer las Sagradas Escrituras de acuerdo con sus
propias concepciones, presuma interpretarlos contrariamente al sentido que la
santa madre Iglesia, a quien pertenece el juicio de su verdadero sentido e
interpretación, ha sostenido y sostiene, o aún contrariamente a la enseñanza
unánime de los Padres, aunque tales interpretaciones nunca sean publicadas.
Aquellos que actúan contrariamente a esto se harán conocidos por los
ordinarios y se castigarán de acuerdo con las multas prescritas por la ley"
(4ª Sesión, Decreto Concerniente a las Escrituras Canónicas. Énfasis
agregado)
También el Segundo Concilio Vaticano reiteró esta afirmación en el
documento titulado Dei Verbum:
“But the task authentically interpreting the Word of God whether
written or handed on, has been entrusted exclusively to the living teaching
office of the Church whose authority is exercised in the name of Jesus Christ.
This teaching office is not above the Word of God, but serves it, teaching only
what has been handed on, listening to it devoutly, guarding it scrupulously and
explaining it faithfully in accord with a divine commission and with the help of
the Holy Spirit; it draws from this one deposit of faith everything that it
presents for belief as divinely revealed.
It is clear, therefore, that Sacred Tradition, Sacred Scripture, and the
teaching authority of the Church, in accord with God’s most wise design, are
so linked and joined together that one cannot stand without the others, and that
all together and each in its own way under the action of the one Holy Spirit
contribute effectively to the salvation of souls”.
"Pero la tarea de interpretar la Palabra de Dios auténticamente ya sea
escrita o transferida hasta nosotros, se ha confiado exclusivamente al
Magisterio viviente encargado de la enseñanza de la Iglesia cuya autoridad
ejerce en el nombre de Jesucristo. Este Magisterio
encargado de la enseñanza no se encuentra por encima de la Palabra de Dios,
sino que le sirve, enseñando solo lo que se le ha transferido, escuchándola
devotamente, guardándola escrupulosamente y explicándola fielmente de acuerdo
con la comisión divina y con la ayuda del Espíritu Santo; deduce de este depósito
de fe todo lo que presenta para creerse como divinamente revelado. Por
consiguiente, está claro que la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura, y la
autoridad magisterial de la Iglesia, de acuerdo con el más sabio diseño de
Dios, se encuentran tan entrelazados y unidos que el uno no puede permanecer sin
los otros, y que todos juntos y cada uno a su propio modo bajo la acción del único
Espíritu Santo contribuyen eficazmente a la salvación de las almas". (énfasis
agregado)
Tales afirmaciones de autoridad son
demasiadas veces ignoradas o simplemente pasadas por alto por no pocas personas
y como resultado, ignoran el alcance y la magnitud de tales afirmaciones.1 El meollo del
asunto es que según estas afirmaciones es Roma y no la Biblia la que tiene la
última palabra y si la Biblia, los escritos patrísticos y la historia misma
contradice las afirmaciones de Roma, aún así, Roma afirma ser la que tiene la
última autoridad. Lo irónico del caso es que Roma se apoya en las Escrituras
para probar su autoridad y cuando le decimos que tal evidencia escritural no es
suficiente para probar que sus afirmaciones son convincentes, se nos dice que
para nosotros no son convincentes porque no queremos someternos bajo su
autoridad. Cuando les preguntamos del porqué deberíamos de someternos a su
autoridad, Roma nos vuelve a dar la misma evidencia, convirtiéndose tales
argumentos en un razonamiento circular y casi sin poder llegar a ningún lado.
Pero una vez que la persona acepta las pretensiones de Roma respecto a su
autoridad, todas las demás cosas caen donde Roma quiere que caigan y todo
escrutinio y análisis de tales afirmaciones deben ser suspendidas.
Sin embargo, para el creyente que ama la
verdad y defiende la verdad, no se conforma con tales afirmaciones de supuesta
autoridad y se hace necesario examinar tales afirmaciones a la luz no solo de
las Escrituras, sino también a la luz de los escritos patrísticos respecto al
tema. Comenzaremos con lo primero y terminaremos
con lo último.
La enseñanza sostenida por los
cristianos evangélicos conocida
como Sola Scriptura, es rechazada por el catolicismo romano como algo totalmente
anti- escritural. Sin embargo como veremos, tal aserción es falsa.
La enseñanza conocida como Sola
Scriptura no siempre es comprendida correctamente por sus defensores y la mayoría
de las veces es caricaturizada por los que se oponen a ella.2 Sola Scriptura es
la enseñanza que afirma que solo existe una revelación especial de parte de
Dios y que esa revelación se encuentra contenida en las Escrituras (la Biblia)
y que esas Escrituras son materialmente suficientes y por su misma naturaleza de
ser inspiradas por Dios, es la autoridad final y suficiente para la iglesia
en todo lo relacionado a la fe y la moral.3
Uno de los mejores apologistas evangélicos
de la actualidad que ha articulado muy bien, en muy pocas líneas y con la mayor
exactitud posible la doctrina de Sola Scriptura es James White y aquí está su
propia definición de esta doctrina:
"Sola
Scriptura nos enseña que las Escrituras son la regla única e infalible de fe
para la iglesia. Tal doctrina no dice que no haya otras reglas de fe falibles, o
aún hasta tradiciones a las que podemos referirnos. Sin embargo, tal doctrina
enseña y afirma que la ÚNICA regla de fe INFALIBLE son las ESCRITURAS. Esto
significa que todas las otras reglas, llámense éstas TRADICIONES, CONFESIONES
DE FE, CREDOS o con cualquier otro nombre, son por NATURALEZA inferiores y
sujetas a corrección por parte de las ESCRITURAS. La BIBLIA es nuestra última
autoridad, no permitiendo IGUALDAD, NI SUPERIORIDAD en las tradiciones ni en la
iglesia. Esto es así debido a que ella (La Palabra de Dios) es THEOPNEUSTOS,
inspirada por Dios (Literalmente: Del aliento de Dios) y por lo tanto, encierra
las mismas Palabras de Dios y debe ser, por lo tanto y por necesidad, la más
alta autoridad" (James R. White).
Las mismas Escrituras afirman ser
divinamente inspiradas (2 Timoteo 3:15-17), una afirmación que nunca ha sido
hecha para la Tradición. Por lo tanto, las Escrituras son suficientes como la
revelación de Dios al hombre. La iglesia católica se opone a esto objetando
que la palabra “suficiente” no se encuentra en la Palabra de Dios para
describir a las Escrituras. Sin embargo, tal objeción es absolutamente sin ningún
fundamento. La Palabra Trinidad tampoco se encuentra en las Escrituras, sin
embargo el concepto y la doctrina se encuentran claramente expuestas a través
de toda la Biblia. Lo mismo sucede con la enseñanza de Sola Scriptura y su intrínseca
suficiencia.
Las Sagradas Escrituras hablan por sí
mismas de su autoridad y suficiencia en las siguientes descripciones que hace la
Palabra de Dios de sí misma:
1) La Palabra de Dios es Pura, es santa,
es segura, es Verdad, es Eterna, es Viva y eficaz, es infalible, es inerrante,
es irrevocable, es alimento
espiritual, es nuestra guía, es como fuego, es como martillo, es como semilla,
es lámpara a nuestros pies, es luz a nuestro sendero, es la espada del Espíritu.
2) La palabra de Dios santifica, produce
crecimiento espiritual, es inspirada por Dios, tiene autoridad, hace sabios a
los simples, nos hace sabios para la salvación, produce reverencia por Dios,
trae convicción de pecado, convierte el alma, nos sana, nos libera, nos ilumina,
produce fe, prueba la mente y el corazón, produce vida, derrota a Satanás,
refuta el error, confirma la verdad y nos hace aptos para toda buena obra. (Referencias:
Salmos 19:7-11; 107:20; 111:7,8, 119:9,11,38,105,130,133,160 Isaías 40:8; Jeremías
5:14; 23:29; Mateo 13:18-23; Juan 8:32; 10:35; 17:17; Hechos 20:32; Efesios
5:26; 6:17; 2Timoteo 3:15-17; Tito 2:5; 1Pedro 1:23; 2:2).
El mismo Señor Jesucristo confirmó la
verdad de Sola Scriptura al usar solo las Escrituras con autoridad en su vida y
ministerio. Jesucristo siempre apeló a la Palabra escrita de Dios para terminar
cualquier discusión, pero nunca apeló a la Tradición. Jesucristo nunca hizo
referencia a la Tradición, sino solo a la Palabra escrita: “Escrito está”
(Mateo 4:4,7,10). Para Jesucristo, las Escrituras fueron las que ultimadamente
juzgaban toda tradición. De hecho, en ningún lugar de las Escrituras vemos que
Jesucristo dijo cosas positivas de la Tradición, sino todo lo contrario (Mateo
15:2-9; 22:29-32).
Si el mismo Hijo de
Dios enseñó que toda Tradición debe ser juzgada por las Escrituras, entonces
toda Tradición debe estar subordinada a las Escrituras y son ellas las que
tienen la ultima autoridad.3 Pero los católicos romanos afirman que
las Escrituras son la Palabra de Dios por la razón de que su iglesia así lo
dice. Sin embargo, la verdad es que la Biblia es la Palabra de Dios aunque la
iglesia de Roma lo afirme o lo niegue. La postura de Roma no afecta en lo
absoluto lo que ellas son en sí mismas, pues las Escrituras no dependen de Roma
para Su autoridad y suficiencia.
La base sobre la cual los cristianos
evangélicos aceptamos la inspiración de las Escrituras no es porque Roma
afirme que la Biblia es la Palabra de Dios, sino porque las mismas Escrituras lo
afirman. El apóstol Pablo escribió lo siguiente:
“Toda la Escritura es inspirada por
Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en
justicia. A fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado
para toda buena obra” (2Timoteo 3:16,17). En esta segunda epístola a Timoteo,
el apóstol Pablo le dice a su joven colaborador las funciones de la Palabra de
Dios a la luz de su inspiración divina. Toda la Escritura es “útil” (Gr.
Ôphelimos, que literalmente significa útil o apto), para instruir en doctrina
–las Escrituras nos enseñan lo que debemos creer y practicar concerniente a
nuestra nueva vida-. Las Escrituras también nos han sido dadas para redargüir
y corregir la falsa doctrina.4 La Palabra de Dios nos
corrige donde estamos equivocados y nos muestra cómo corregirnos. Es este
proceso de exhortación y enseñanza que nos instruye en justicia y nos prepara
para toda buena obra.
La iglesia católica romana por otro
lado, afirma que las Escrituras no son “suficientes” –y que deben ser
complementadas por una Tradición que es igualmente inspirada. Sin embargo, el
apóstol Pablo nunca afirma que la Tradición sea inspirada, autoritativa y útil
de la misma manera que lo es la Palabra de Dios. Si las Escrituras no son
suficientes y si Dios en realidad ha dado a la iglesia la Tradición como una
fuente separada de revelación, ¿Por qué nunca se menciona eso en las mismas
Escrituras? Se nos dice con términos inequívocos que las Escrituras son
inspiradas, sin embargo, la Biblia no dice absolutamente nada acerca de la
inspiración de la Tradición.
Decir que 2 Timoteo 3:15-17 enseña que
las Escrituras son útiles pero no “suficientes” como regla de fe –tal y
como lo afirma la iglesia católica romana-, es torcer su significado para poder
defender un conjunto de tradiciones fabricadas por el hombre. Los Fariseos hacían
precisamente lo mismo: malinterpretaban las Escrituras para poder adherirse a
sus propias tradiciones y Jesucristo los reprendió por ello (Mateo 15:1-9).
Respuestas a preguntas y comentarios del
hermano VidaEterna:
VidaEterna:
Me pregunto si es posible que existan revelaciones 'canónicas'
escritas en la Biblia y revelaciones 'no canónicas', que no forman parte de la
Biblia. Lo pregunto porque esto es un tema que causa malestar en los grupos de
Cristianos que creen que la revelación divina continúa y otros que no es así
y cada cual piensa que está en lo correcto siendo así causa de división en el
cuerpo de Cristo.
Daviel:
Es cierto que existen
algunos grupos de cristianos evangélicos que creen que las revelaciones siguen
todavía vigentes y que son también para el día de hoy como lo fue para los
tiempos del apóstol Pablo. Los Pentecostales y carismáticos caen en esta
categoría. Pero creo que la doctrina de "Sola Scriptura" es algo que
aún los Pentecostales y carismáticos creen y se adhieren, aún a pesar de que
creen en que las revelaciones continúan en la actualidad.
VidaEterna:
Esto es algo que me interesa porque
existen grupos de corte "carismático" que creen que las revelaciones
divinas aún siguen y a menudo se dan tales revelaciones que dictan el curso que
ha de tomar la congregación X o el concilio Z en cuanto a su proceder. Por
ejemplo, si todas las congregaciones 'dependen' de la Biblia para su guianza,
entonces existe unidad de doctrina y pensamiento (o al menos se esperaría eso)
ya que ningún grupo tendría más ni menos acceso a la revelación divina.
Ahora, si existen revelaciones en una congregación X y no existen tales
revelaciones en la congregación C, entonces la congregación C, está en
desventaja sin culpa alguna.
Daviel:
Creo que su preocupación es digna de consideración y merece una respuesta. La
doctrina de Sola Scriptura no enseña que vamos a depender solo de la letra y
dejaremos a un lado al Espíritu Santo quien es el autor de ella. James White
hace un comentario respecto a esto y creo que puede aclarar el panorama:
"Sola Scriptura no significa que Dios pasó
volando por el planeta tierra y dejó caer las Escrituras y nos dejó a nuestra
propia suerte....Sola Scriptura no niega la realidad de que existe la iglesia o
que no exista el Espíritu. El título no sugiere que las Escrituras, separadas
del Espíritu y fuera de la iglesia sean el único medio de Dios para guiar a Su
pueblo. Sin embargo la enseñanza de Sola Scriptura es que las Escrituras son
completamente únicas en su naturaleza: una revelación "del aliento de
Dios". Son pues sin paralelo y absoluta en su autoridad y es la única
regla de fe infalible para la iglesia" (James White, SCRIPTURE ALONE, pag. 14)
La doctrina de Sola Scriptura no niega la realidad
de que los cristianos son guiados también por el Espíritu Santo. Sin embargo,
esta verdad es demasiadas veces abusada por ciertos grupos carismáticos y líderes
que utilizan tales afirmaciones para sacar provecho. Es por eso que todas las
supuestas revelaciones deben examinarse a la luz de las Escrituras debido a que
ellas son nuestra máxima autoridad.
Es cierto que la doctrina de "Sola Scriptura"
no ha logrado crear unidad doctrinal entre los grupos de cristianos que la enseñan
y la defienden. Pero esto no es problema de las Escrituras, sino de las personas
que "interpretan" tales Escrituras. En una respuesta que le di a un
católico usé una ilustración que aclara perfectamente lo que afirmo. Aquí
está la ilustración:
"Supongamos que alguien escribe un texto
perfecto sobre biología. Tal libro es claro y muy fácil de entender. También
es un libro completamente ilustrado, totalmente consistente y provee respuestas
a todas las preguntas difíciles en un lenguaje pleno y en una terminología
totalmente comprensible. Tal libro cubre todo lo básico. Ahora bien ¿Esperaríamos
que cada persona que consulte ese libro debe concordar en el tema de biología
con cada una de las personas que también consulten tal libro? ¡Por supuesto
que no! Algunas personas tal vez
leyeron solamente un capítulo. Otros tal vez leyeron el libro muy rápido y no
prestaron la debida atención a las explicaciones del autor. Otras personas tal
vez han leído otros libros de menor calidad y han importado su entendimiento de
ellos y las han insertado entre las palabras del texto perfecto, dando como
resultado malos entendidos. También es muy probable que algunas personas
carezcan de capacidad intelectual para poder seguir de cerca los argumentos sin
importar cuan perfectamente esos argumentos estén presentados. Algunas personas
pueden terminar de leer tal libro y al final de su lectura no haber entendido
absolutamente nada.
Ahora bien, las preguntas que naturalmente siguen
son las siguientes: ¿Hay algo de malo con ese libro si es que no produce
completa unanimidad respecto a los temas y las preguntas sobre biología? ¿Está
el problema en el libro o en las personas que leen tal libro? Por supuesto que
el problema está en las personas que leen tal libro y no en el libro en sí.
Pero esta falta de unanimidad entre las personas que
leen tal libro no afecta en lo más mínimo ni la integridad ni la veracidad de
las Escrituras, como tampoco afecta las doctrinas esenciales de la fe que
sostenemos todos los cristianos evangélicos. ¿Existen desacuerdos doctrinales
entre los mismos cristianos evangélicos? ¡Claro que los hay! Y no existe cual
ninguna razón para negar tales diferencias. ¿Son esos "desacuerdos"
esenciales para la salvación? ¡Nunca! El hecho de que nos reconozcamos los
unos a los otros como hermanos y hermanas en Cristo sin importar la denominación
a la que pertenezcamos demuestra que tales diferencias no nos separan del
mensaje esencial del evangelio.”5
VidaEterna:
Por supuesto, la enseñanza de los que creen en tales revelaciones es que la 'revelación'
tiene que ser "evaluada a la luz de la Biblia", sin embargo todavía
queda la 'subjetividad' de cuan bíblica sea tal revelación. Digamos por
ejemplo, que cierta congregación o grupo (concilio, etc.) recibe una revelación
que para que las almas se salven hay que "orar parados de cabeza" o
que "los hombres no pueden afeitarse la barba", etc. y ellos
encuentran que tales cosas son verdaderamente revelación divina 'compatibles'
con la Escrituras, PERO otras congregaciones no tienen esa revelación, entonces
no existe balance doctrinal en el cuerpo de creyentes.
Daviel:
Lo que mencionas no afecta en nada la doctrina de
"Sola Scriptura" debido a que tales prácticas no son esenciales para
la salvación. Es cierto que para algunas denominaciones a los hombres no se les
permite afeitarse la barba, en otras es todo lo contrario, no deben dejarse
crecer la barba. Pero todas estas cuestiones son periféricas y no afectan en
nada el mensaje del evangelio. Un claro ejemplo de esto puedo verlo en la
iglesia Luterana y Presbiteriana que bautizan infantes y otras denominaciones
no. Unos bautizan por aspersión, otros por inmersión. Pero estas prácticas en
realidad no amenazan la integridad del evangelio debido a que son totalmente
secundarias.
Por supuesto que no podemos "tragarnos"
todo lo que ciertas denominaciones reclamen como "revelación divina".
Por ejemplo, los Solo Jesús afirman que ellos tienen "la revelación"
del Nombre y por eso niegan la Trinidad. En tales casos, es necesario examinar
si tales "revelaciones" chocan con la Palabra de Dios y si es así, es
nuestro deber rechazarlas.
VidaEterna:
El argumento entonces sería que si tales 'revelaciones' en verdad son de parte
de Dios, por lo tanto es necesario que sean escritas (añadidas) a la Biblia o
repartidas de forma que todas las iglesias Cristianas tengan tal revelación.
Esto indicaría que "la Escritura no es suficiente" y hace
falta más revelación divina y por lo tanto no podríamos decir que en verdad
esas congregaciones afirman la creencia de "Sola Scriptura".
Daviel:
Todo lo que necesitamos saber para "ser sabios para la salvación por la fe
que es en Cristo Jesús" se encuentra contenido en las Escrituras y no
necesitamos más revelaciones (2 Timoteo 3:15). Pero supongamos que algún líder
o pastor afirma haber tenido una revelación de parte de Dios, ¿Creeríamos
tales afirmaciones sin antes examinarlas a la luz de las Escrituras? Yo no lo
haría, pues tengo la Palabra profética "más segura" (2Pedro 1:19)
la cual me guía y no necesito "revelaciones" adicionales.
VidaEterna:
Ahora, existe argumento que al parecer favorece a los que creen que tales 'revelaciones'
deben ser parte continua y normal de la iglesia a través de esta dispensación.
En 1 Corintios 12-14 se habla de las revelaciones como parte normal del culto o
servicio a Dios en las reuniones de la iglesia. Si eso es así, como se trataría
o se balancearía tales cosas (revelaciones, sueños y visiones) con la doctrina
que solo exige que sea la Escritura la que sirva como regla de fe y conducta.
Y si es cierto que después de haberse cerrado el canon bíblico todavía
existen tales revelaciones como guía e instrucción para las iglesias, entonces
la doctrina de "Sola Scriptura" se vería en terreno movedizo.
Daviel:
No creo que la doctrina de Sola Scriptura se vea amenazada por los dones del Espíritu
Santo, debido a que tales dones también deben ser sometidos al escrutinio
infalible de la Palabra de Dios. Aún si creyéramos que los dones mencionados
en 1Corintios 12-14 son también para nosotros hoy día, no debilitan en lo más
mínimo la doctrina de "Sola Scriptura", pues son ellas a las que
ultimadamente tenemos que someter toda "tradición", "interpretación",
"dones", etc, etc. El Espíritu Santo no está peleado con las
Escrituras, mas bien, los dos van de la mano.
VidaEterna:
El tema de la 'Sola Scriptura' normalmente se debate en cuanto al punto de vista
de la ICR, como lo hace su artículo, sin embargo creo que el tema merece seria
consideración dentro de las creencias de las Iglesias Evangélicas que siguen y
aceptan 'revelaciones extra-bíblicas' y otros que aunque no creen en la
continuación de los "dones" como los carismáticos lo hacen, tienen
una serie de "tradiciones" y formas de pensamiento arrastrado por muchísimo
tiempo (años) y que simplemente son practicadas porque "así siempre hemos
hecho las cosas aquí". Esperando su comentario.
Daviel:
Como bien lo expresas, muchos cristianos tienen una serie de tradiciones y
formas de pensamiento arrastrados por muchísimos años, pero "Sola
Scriptura" no niega la existencia o la validez de las "tradiciones".
Lo que "Sola Scriptura" enseña es que toda "tradición",
"credo", "confesión de fe" deben estar sujetos a la
autoridad máxima de las Escrituras. Sin embargo, las revelaciones extrabíblicas
que contradicen las Escrituras tales como las que hemos escuchado de algunos líderes
carismáticos, no deberían ser aceptadas por los creyentes serios en la
autoridad e infalibilidad de las Escrituras.
Me gusta la manera en la que James White define Sola
Scriptura:
"Sola Scriptura nos enseña que las Escrituras
son la regla única e infalible de fe para la iglesia. Tal doctrina no dice que
no haya otras reglas de fe falibles, o aún hasta tradiciones a las que podemos
referirnos. Sin embargo, tal doctrina enseña y afirma que la ÚNICA regla de fe
INFALIBLE son las ESCRITURAS. Esto significa que todas las otras reglas, llámense
éstas TRADICIONES, CONFESIONES DE FE, CREDOS o con cualquier otro nombre, son
por NATURALEZA inferiores y sujetas a corrección por parte de las ESCRITURAS.
La BIBLIA es nuestra última autoridad, no permitiendo IGUALDAD, NI SUPERIORIDAD
en las tradiciones ni en la iglesia. Esto es así debido a que ella (La Palabra
de Dios) es THEOPNEUSTOS, inspirada por Dios (Literalmente: Del aliento de Dios)
y por lo tanto, encierra las mismas Palabras de Dios y debe ser, por lo tanto y
por necesidad, la más alta autoridad" (James White).
CITAS BIBLIOGRÁFICAS:
1No es difícil de
entender el porqué en años recientes, los apologistas católicos se han empeñado
en atacar la doctrina de Sola Scriptura con saña. Si ellos son capaces de
derribar esta doctrina solamente, todos los demás puntos de los Reformadores se
derrumbarían también. Bajo el sistema católico, cualquier cosa que la iglesia
diga debe ser el estándar por el cual interpretar toda la Escritura. La Tradición
es la “verdadera” Escritura, escrita en el corazón de la iglesia. La
iglesia –no las Escrituras, escritas en “documentos preservados”- definen
la verdad acerca de la justificación por la fe, la adoración de los santos, la
Transubstanciación y un sinnúmero de enseñanzas que separaron a los
Reformadores de Roma. (John F. MacArthur, Sola Scriptura).
2Los apologistas católicos
romanos modernos han montado un cuidadoso y bien enfocado ataque en contra de
Sola Scriptura. Esperando cambiar el argumento más fuerte de la Reforma en
contra de la misma Reforma, han comenzado a argumentar que es posible
desacreditar Sola Scriptura, ¡al usar solo las Escrituras! Esta línea de
argumentación está siendo empleada en la actualidad por católicos en contra
de los evangélicos en prácticamente cada foro concebible (op.cit).
3No hemos apelado a una iglesia infalible,
ni tampoco a una jerarquía escolástica, sino a una Biblia digna de confianza y
mantenemos que ella es la Palabra de Dios, que por Su cuidado providencial se ha
mantenido pura a través de los siglos, y que ella es la única inspirada e
infalible regla de fe y práctica. (Lorraine
Boettner, The Inspiration Of Scripture, part I).
4Millones de cristianos en la actualidad
son como hombres cuyos pies se encuentran en arenas movedizas y cuyas cabezas se
encuentran entre la niebla. No saben lo que creen respecto a la inspiración y
autoridad de la Biblia....En la actualidad, al igual como en cada generación
anterior, los críticos destructivos, escépticos y modernistas de todo tipo,
centran sus ataques sobre la Biblia. Están concientes que deben primero
deshacerse de su autoridad o de lo contrario, sus sistemas serán solo necedades
(op. cit.).
5Esta ilustración es usada por James
White en su libro: “The Roman Catholic Controversy”, el contenido es el
mismo solo con excepción de algunas pequeñas modificaciones que realicé.
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