Serie:
“ Hacia la Madurez
Espiritual”
(Mensajes Expositivos de
la epístola de Santiago)
Tema:
“Amonestación en contra del favoritismo y la parcialidad” (1ª Parte)
(Santiago 2:1-4)
Introducción:
Los
judíos de aquel tiempo amaban el honor y el reconocimiento y competían unos
con otros para poder recibir alabanza. Nuestro Señor Jesucristo trata con ese
problema en Lucas 14:7-11. Pero ese mismo
problema todavía lo tenemos hasta el día de hoy. Los escaladores de pirámides
no solo se encuentran en la política, la industria y en el entretenimiento,
sino también en las iglesias lamentablemente.
Santiago nos ilustra claramente y con lujo de detalles lo
que sucedió en una congregación de aquella época y desafortunadamente es lo
que sucede todavía en muchas de las llamadas iglesias cristianas evangélicas
de la actualidad. La discriminación y el favoritismo se encuentran presentes en
muchas iglesias que se consideran a sí mismas haciendo la voluntad de Dios.
1)
Jesucristo no hacía distinción entre
las personas.
a)
Aún sus enemigos lo sabían y lo admitían públicamente (Mateo
22:16). Jesucristo no veía la apariencia externa; él veía el corazón.
b)
Jesucristo no se impresionaba con las riquezas o con la posición social
de la persona. La viuda pobre que ofrendó tan solo dos monedas, Jesucristo lo
valoró más que aquellos fariseos ricos que presumían al ofrendar grandes
cantidades de dinero.
c)
Los
discípulos se sorprendieron cuando vieron a Jesucristo conversando con una
mejer samaritana y pecadora. Sin embargo, Jesucristo no veía las diferencias
raciales, él veía a una mujer necesitada de perdón que también podía ser un
instrumento útil para testificar del amor de Dios a todos los que la conocían (Juan
4:39-42).
d) Como
humanos somos muy prontos para juzgar a las personas debido a su pasado y no por
su futuro. Cuando Saulo de Tarso se convirtió al evangelio, la misma iglesia de
Jerusalén tenía miedo de recibirle (Hechos
9:26-28).
e)
Somos también muy dados a juzgar las apariencias externas en lugar de
observar la actitud del corazón. Muchos que se llaman cristianos ni siquiera
quieren sentarse junto a ciertas personas, mucho menos convivir con ellas,
debido a que no son de su misma “categoría”.
f)
Tal actitud la podemos ver con demasiada claridad en este país en donde
la discriminación racial se ha infiltrado dentro de las mismas iglesias. Los
blancos no desean convivir con los negros ni los negros con los blancos. Las
barreras raciales todavía se encuentran demasiado fuertes y lamentablemente la
misma iglesia se encuentra fortaleciendo esas barreras.
g)
Jesucristo era amigo de los publicanos y pecadores
y aunque no estaba de acuerdo con su conducta él no los rechazaba. Su
verdadero amor y compasión era lo que lo impulsaba a buscar a los pecadores y
cuando ellos creían en él, los perdonaba.
2)
Jesucristo fue despreciado y rechazado (Isaías 53:1-5)
a)
Contrario
a lo que enseñan muchos líderes famosos de la actualidad, Jesucristo no tenía
bienes ni riquezas terrenales (Mateo 8:18-20).
Sin embargo, aunque no poseía riquezas materiales, la misma gloria de
Dios habitaba en él (Juan 1:14).
b)
Los religiosos de aquel tiempo juzgaron a Jesucristo por su
apariencia y debido a eso le
rechazaron (Is. 53:2).
1.-
Jesucristo provenía de una ciudad pequeña e insignificante llamada Nazaret de
Galilea.
2.-
Jesucristo no se graduó de ninguna escuela judía.
3.-
Jesucristo no contaba con el apoyo ni la aprobación de las personas que
ocupaban puestos políticos.
4.-
Jesucristo no tenía riquezas las cuales en aquel tiempo eran consideradas como
una señal visible de la bendición de
Dios.
5.-
Sus seguidores era un grupo de hombres de la peor clase: pescadores sin educación
y algunos cobradores de impuestos de muy mala fama.
c)
Desafortunadamente
a veces también nosotros cometemos los mismos errores que aquellas personas.
Tenemos la tendencia de juzgar a las personas por lo que vemos exteriormente: su
ropa, su color de piel, su auto y otras cosas superficiales que no pueden
compararse con el fruto del Espíritu que se manifiesta en sus vidas (Juan
7:24).
d)
La naturaleza humana tiende a procurar al rico y al que tiene dinero
porque sabe que puede obtener algo de ellos, pero evita al pobre porque no
pueden recibir nada de estas personas.
e)
Pero Jesucristo no hizo eso ni tampoco da su aprobación a la persona que
lo practica.
Conclusión:
¿Cómo podemos poner en práctica el ejemplo de Jesucristo en nuestra vida
diaria? Tal vez una de las respuestas es que necesitamos ver a las personas
teniendo en mente lo siguiente:
1)
Si
la persona es cristiana debemos aceptarla debido a que Jesucristo mora en
ella.
2)
Si
la persona no es cristiana, debemos recibirla porque también Jesucristo
murió por ella.
© Solo Por Gracia –Daviel D’Paz
BIBLIOGRAFÍA:
Las siguientes obras han sido de gran ayuda en
la preparación de esta serie de mensajes expositivos a través de la epístola
de Santiago:
Matthew Henry’s Concise Commentary On
the Whole Bible
(Matthew Henry, Thomas Nelson Publishers, 1997).
James, Tyndale New Testament Commentaries
(Douglas J. Moo, InterVarsity Press,
1985).
Be Mature, A New Testament Study: James
(Warren W. Wiersbe, Charriot Victor
Publishing, 1978).
Wisdom From heaven: The Message of the
letter of James for Today
(Derek Tidball, Christian Focus, 2003).
Commentary On Peter and Jude
(Martin Luther, Kregel Classics, 1990).
The Preacher’s Commentary: James
(Paul A. Cedar, Thomas Nelson Publishers,
1984).
The Bible Knowledge Commentary: New
Testament
(John F. Walvoord and Roy B. Zuck,
Victor Books, 2ooo).
Believer’s Bible Commentary in One
Volume
(William MacDonald, Ed. Art Farstad,
Thomas Nelson Publishers, 1989).
The MacArthur Bible Commentary: One Volume
(John MacArthur, Thomas Nelson Publishers,
2005).
Theological Dictionary of the New
Testament (Gerhard Kittel and Gerhard Friendrich., Editors)
(Geoffrey W.
Bromiley, Eerdmans, 2003).
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