Serie:
“ Hacia la Madurez
Espiritual”
(Mensajes Expositivos de la epístola de Santiago)
Tema:
“Las evidencias de la fe verdadera” (3ª
Parte)
Por:
Daviel D’Paz
Santiago
2:20-26
Introducción:
Santiago nos habla de tres tipos de fe: la fe muerta
(una fe puramente intelectual), la fe de los
demonios (una fe intelectual y emocional) y la fe verdadera (una fe que obedece). La fe en sí misma no tiene
cual ningún poder. Los paganos que no conocen al Dios verdadero se inclinan y
adoran a los ídolos de piedra y metal sin recibir cual ninguna respuesta. No
importa cuanta fe posea la persona, si esa fe no está puesta en quien debe ser
puesta, tal fe no logrará absolutamente nada. Muchas personas pueden decir:
“Yo tengo fe”. Pero lo más importante no es si la persona tiene fe, sino más
bien ¿En quien ha depositado su fe? No puede haber ningún resultado si tenemos
fe en nuestra fe. Los resultados se obtienen cuando depositamos nuestra fe en
Jesucristo tal como se nos revela en la Palabra de Dios.
I.-
La fe verdadera se basa en la Palabra de Dios e involucra todas las áreas de
nuestro ser.
a)
La fe muerta solo afecta el intelecto, la fe que caracteriza a los
demonios afecta el intelecto y las emociones, pero la fe verdadera involucra
también a la voluntad.
b)
El intelecto entiende la verdad, el corazón desea la verdad y la
voluntad obedece la verdad. Los hombres y mujeres de fe de Hebreos 11, fueron
personas de acción: Dios habló y ellos obedecieron.
c)
La verdadera fe que salva y que produce resultados es la fe que nos
impulsa a la acción. La fe verdadera se caracteriza por impulsar nuestra
voluntad a la obediencia y esa obediencia no es un acto de vez en cuando, sino
un estilo de vida.
1)
Los
ejemplos que Santiago nos da para comprender cual es la fe verdadera: Abraham
y Rahab.
a)
Santiago nos menciona dos personajes como ejemplos de quienes tuvieron
una fe verdadera. Esos dos personajes sin embargo, eran completamente diferentes:
Abraham era un judío, ella era una gentil. El era un hombre temeroso de Dios,
ella era una prostituta. El era un amigo de Dios, ella pertenecía a los
enemigos de Dios.
b)
A pesar de tales diferencias ¿Qué es lo que ambos tenían en común?
Los dos le creyeron a Dios y lo demostraron a través de su obediencia.
A)
ABRAHAM (Génesis
15:5,6)
c)
La palabra “le fue contado” es un término legal o financiero y
significa: “depositar a la cuenta de alguien”. Como pecador, la cuenta
espiritual de Abraham se encontraba vacía, pero le creyó a Dios y Dios le
concedió el regalo de la justificación. Abraham fue justificado por la fe.
d)
¿Cómo podemos saber que una persona es justificada si esa
transacción es llevada a cabo entre el pecador y Dios solamente? El ejemplo de
Abraham nos da una vez más la respuesta: la persona que ha sido justificada
posee una vida transformada y es obediente a la voluntad de Dios. Su fe es
demostrada por sus obras (Tito 1:16; 3:8).
B)
RAHAB (Hebreos 11:31)
e)
Rahab no solo respondió con su intelecto y sus emociones a la Palabra de
Dios, sino también con su voluntad: Ella arriesgó su propia vida al proteger a
los espías y también al compartir lo que había hecho con su propia familia.
f)
Rahab bien pudo haberse quedado con la fe intelectual solamente, o con la
fe que caracteriza a los demonios. Pero prefirió quedarse con la fe que salva:
su mente se dio cuenta de la verdad, su corazón fue conmovido por la verdad y
su voluntad puso en práctica la verdad a través de la obediencia. Ella demostró
su fe por medio de sus obras.
g)
En la actualidad tenemos la
completa revelación de la voluntad de Dios a través de Jesucristo y de Su
Palabra. Vivimos de este lado del calvario y tenemos al Espíritu Santo que nos
redarguye y nos enseña la Palabra (Lucas12:48).
La fe de Rahab es una acusación directa en contra de la incredulidad de los
pecadores de la actualidad.
Conclusión:
Es importante que cada uno de nosotros nos examinemos y veamos cual es el tipo
de fe que estamos ejerciendo. El capítulo 2
de Santiago nos enseña que el cristiano maduro pone en práctica la
verdad. La fe del verdadero hijo de Dios no es la fe muerta, ni tampoco es la fe
que caracteriza a los demonios, sino la fe que caracterizaron las vidas de
hombres y mujeres como Abraham y Rahab, una
fe que transforma vidas y esa fe es útil en la obra de Dios (2Corintios
13:5).
©
Sólo Por Gracia –Enero 2004- Daviel D’Paz
BIBLIOGRAFÍA:
Las
siguientes obras han sido de gran ayuda en la preparación de esta serie de
mensajes expositivos a través de la epístola de Santiago:
1)
Matthew Henry’s Concise Commentary On the Whole Bible
(Matthew
Henry, Thomas Nelson Publishers, 1997).
2)
James, Tyndale New Testament Commentaries
(Douglas
J. Moo, InterVarsity Press, 1985).
3)
Be Mature, A New Testament Study: James
(Warren
W. Wiersbe, Charriot Victor Publishing, 1978).
4)
Wisdom From heaven: The Message of the letter of James for Today
(Derek
Tidball, Christian Focus, 2003).
5)
The Preacher’s Commentary: James
(Paul
A. Cedar, Thomas Nelson Publishers, 1984).
6)
The Bible Knowledge Commentary: New Testament
(John
F. Walvoord and Roy B. Zuck, Victor
Books, 2ooo).
7)
Believer’s Bible Commentary in One Volume
(William
MacDonald, Ed. Art Farstad, Thomas Nelson Publishers, 1989).
8)
The MacArthur Bible Commentary: One Volume
(John
MacArthur, Thomas Nelson Publishers, 2005).
9)
Theological Dictionary of the New Testament (Gerhard Kittel and Gerhard
Friendrich., Editors)
(Geoffrey
W. Bromiley, Eerdmans, 2003).
10)
Justification By Works
(R.T
Kendall, Authentic Media, 2005)
11)
Life Application Bible Commentary: James
(Bruce
Barton, Tyndale House Publishers, 1992)
12)
James: The Crossway Classic Commentaries
(Thomas Manton, Ed. Alister McGrath and J. I Packer, Crossway 1995).
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