Serie:
“ Hacia la Madurez
Espiritual”
(Mensajes Expositivos de la epístola de Santiago)
Tema:
“Sometiendo nuestros planes a la voluntad de Dios” (1ª
Parte)
(Santiago
4:13-17)
Por:
Daviel D’Paz
Introducción:
Existen demasiados cristianos que cuando se dan cuenta de que Dios desea que se
sometan a Su voluntad, les da temor y lo ven como cuando un niño va a tomar una
amarga medicina. Hay otros que creen que someterse a la voluntad de Dios es como
someterse bajo las órdenes de un tirano que los va a obligar a hacer ciertas
cosas aún en contra de su propia voluntad. Pero una de las respuestas efectivas
a tales temores es cuando nos damos cuenta que Dios es amor y que Él conoce qué
es lo mejor para nuestra vida.
En
estos versículos que estaremos analizando, el apóstol Santiago se enfoca en
tres actitudes con las que el ser humano normalmente responde ante la voluntad
de Dios y solo una de ellas es correcta.
I.-
Primera actitud: Ignorar la voluntad de Dios (4:13)
a)
Cuando Santiago escribió estas palabras, probablemente tenía en mente a
aquellos cristianos acaudalados y negociantes que contaban con sus propias
empresas y deseaban incrementar sus ganancias aún más.
b)
A juzgar por las palabras de Santiago, no hay evidencia de que esas
personas hubieran buscado la voluntad de Dios antes de todo o que hubieran orado
antes de tomar ciertas decisiones.
c)
Tal parece que esas personas medían el éxito de esta vida por las
muchas veces que ellos habían logrado sus propósitos haciendo las cosas a su
propia manera y logrando lo que se habían propuesto.
d)
Es cierto que en esta vida es necesario hacer algunos planes
para el futuro, pero hacerlos sin tomar en cuenta a Dios es pecado. Es más, esa
es la esencia del pecado y es lo que causó la caída de Satanás (Isaías
14:13,14).
Pero
Santiago les menciona cuatro argumentos que dejan al descubierto la insensatez
de las personas que ignoran la voluntad de Dios:
1)
Las dificultades y complejidades de
la vida (4:13)
a)
La vida se compone de personas, lugares, actividades y metas. También se
compone de días y años, y cada uno de nosotros día tras día nos enfrentamos
con decisiones cruciales las cuales, nos traen consecuencias para bien o para
mal.
b)
Fuera de la voluntad de Dios, la vida misma es un misterio. Existen
misterios en este universo que aún la misma ciencia no ha podido explicar (los
ovnis, triángulo de las bermudas, etc.) son solo algunos de los fenómenos que
se encuentran más allá del alcance de la ciencia.
c)
Pero cuando conocemos a Jesucristo y somos conocidos por Él, entonces la
vida comienza a tener sentido y todas las cosas comienzan a caer en su lugar.
d)
Aún los misterios que existen en este universo y que no han podido ser
explicados por la ciencia, no son amenazantes para nosotros porque sabemos que
este es el universo de nuestro Padre.
2)
La incertidumbre de la vida: “Cuando
no sabéis lo que será mañana” (4:14a)
a)
Muy posiblemente cuando Santiago dijo estas palabras, tenía en
mente lo que dijo el rey Salomón (Proverbios 27:1).
b)
Esos hombres de negocios se encontraban haciendo planes para todo el año
y ni siquiera sabían con seguridad lo que iba a ocurrir el día de mañana.
c)
Tampoco nosotros sabemos ni siquiera lo que va a ocurrir esta noche. Es
por eso que Dios debe ser consultado en todos nuestros planes y tales planes
deben ser hechos conforme a Su voluntad.
d)
Pero la actitud que demostraban las personas en los tiempos de Santiago
es muy parecida a la actitud que vemos en el rico insensato de la parábola de
Jesucristo en Lucas 12:16-21 (Énfasis en vs.
19,20).
e)
Para nuestro Dios la vida no es incierta, pero para nosotros sí lo es.
Es solo cuando nos encontramos dentro de Su voluntad que podemos vivir confiados
de lo que sucederá el día de mañana porque sabemos que él se encuentra guiándonos
y dirigiéndonos.
3)
La brevedad de la vida:
“¿Qué es vuestra vida?” (4:14b)
a)
Estas palabras son un constante recordatorio para nosotros a través de
todas las páginas de las Escrituras. Para nosotros la vida es muy larga y la
medimos en meses y años, pero comparada con la eternidad nuestra vida es solo
como un vapor.
b)
Lo mas seguro es que Santiago conocía muy bien el libro de
Job, porque ahí también encontramos descripciones semejantes de la brevedad de
la vida (Job 8:9; 9:25,26; 14:1,2).
c)
Como humanos contamos nuestros años a partir del día en que nacimos,
pero la Palabra de Dios nos dice que aprendamos a contar nuestros días (Salmo
90:12), pues solo vivimos un día a la
vez.
d)
Dios nos revela Su voluntad en la Biblia. Sin embargo, la
mayoría de las personas viven ignorando la Biblia. En ella Dios nos da
preceptos, principios y promesas que pueden guiarnos en cada área de nuestra
vida. El conocer y obedecer la Palabra de Dios es el camino más seguro hacia el
éxito (Josué 1:8)
4)
La fragilidad del hombre:
“Si el Señor quiere viviremos” (4:15,16).
a)
Hay un refrán que dice: “El hombre propone y Dios dispone”.
El rey Salomón estaba totalmente de acuerdo con este refrán (Prov.
16:33).
b)
El ser humano no puede controlar el futuro. No cuenta ni con la sabiduría
para conocerlo, ni mucho menos cuenta con el poder para controlarlo.
c)
Pero aquellos cristianos y también los de la actualidad creían
arrogantemente que nada podía interferir con los programas y planes que ellos
tenían. Actuaban como si fueran los dueños de sus propios destinos (v.16).
d)
Ignorar la voluntad de Dios es algo completamente insensato porque es
como querer cruzar la selva del Amazonas sin un guía o como querer cruzar el océano
sin una brújula. Tales acciones no solo están destinadas al fracaso, sino que
también atentan contra la misma vida de la persona.
5)
El resultado de tal actitud es el
pecado (4:17)
a)
Este versículo nos habla de que hacer lo bueno es tomar en cuenta a Dios
en cada aspecto de nuestra vida cotidiana, viviendo momento a momento en total
dependencia de El. Pero si sabemos que debemos hacerlo y no lo hacemos, estamos
pecando.
b)
Para que el creyente pueda obtener la madurez espiritual, debe poner por
obra el bien que conoce y si no lo hace le es pecado. No es pecado solamente el
hacer lo malo, sino es también pecado el saber hacer lo bueno y no hacerlo.
Conclusión:
No existe nada más
gratificante que saber que nos encontramos haciendo la voluntad de Dios. Cuando
es así, no existen los temores de ninguna clase porque nuestra vida descansa
segura en las manos de Aquel que conoce el futuro y quien ha prometido guiarnos
aún más allá de la muerte.
©
Sólo Por Gracia –Enero 2004- Daviel D’Paz
BIBLIOGRAFÍA:
Las
siguientes obras han sido de gran ayuda en la preparación de esta serie de
mensajes expositivos a través de la epístola de Santiago:
1)
Matthew Henry’s Concise Commentary On the Whole Bible
(Matthew
Henry, Thomas Nelson Publishers, 1997).
2)
James, Tyndale New Testament Commentaries
(Douglas
J. Moo, InterVarsity Press, 1985).
3)
Be Mature, A New Testament Study: James
(Warren
W. Wiersbe, Charriot Victor Publishing, 1978).
4)
Wisdom From heaven: The Message of the letter of James for Today
(Derek
Tidball, Christian Focus, 2003).
5)
The Preacher’s Commentary: James
(Paul
A. Cedar, Thomas Nelson Publishers, 1984).
6)
The Bible Knowledge Commentary: New Testament
(John
F. Walvoord and Roy B. Zuck, Victor
Books, 2ooo).
7)
Believer’s Bible Commentary in One Volume
(William
MacDonald, Ed. Art Farstad, Thomas Nelson Publishers, 1989).
8)
The MacArthur Bible Commentary: One Volume
(John
MacArthur, Thomas Nelson Publishers, 2005).
9)
Theological Dictionary of the New Testament (Gerhard Kittel and Gerhard
Friendrich., Editors)
(Geoffrey
W. Bromiley, Eerdmans, 2003).
10)
Justification By Works
(R.T
Kendall, Authentic Media, 2005)
11)
Life Application Bible Commentary: James
(Bruce
Barton, Tyndale House Publishers, 1992)
12)
James: The Crossway Classic Commentaries
(Thomas
Manton, Ed. Alister
McGrath and J. I Packer, Crossway 1995).
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