Serie:
“ Hacia la Madurez
Espiritual”
(Mensajes Expositivos de la epístola de Santiago)
Tema:
“La
voluntad de Dios en la sanidad física a través de la oración”
Santiago 5:13-16
Introducción:
Estos versículos nos dicen que en toda circunstancia difícil en nuestra vida
diaria, debemos ir al Señor en oración. Cuando nos encontramos en situaciones
criticas debemos acercarnos a El sabiendo que él es el único que puede
ayudarnos.
I.- Lo que enseña la Biblia acerca de la enfermedad y la sanidad física:
1)
La Biblia nos enseña que la enfermedad es el resultado del pecado. Si el
pecado no hubiera entrado en el mundo, no existirían las enfermedades.
2)
Algunas veces la
enfermedad es el resultado directo del pecado en la vida de la persona (1Cor.
11:30).
3)
Pero no todas las
enfermedades son el resultado directo del pecado en la vida de las personas (Job
1:8). El hombre que nació ciego se encontraba sufriendo por pecados
que él no había cometido (Jn. 9:2,3).
4)
Algunas veces la
enfermedad es el resultado de la actividad satánica (Job 2:7). Fue Satanás
quien tenía atada a la mujer encorvada (Lucas
13:10-17).
5)
Dios puede sanar todo tipo de enfermedad
pero lo hace de diferentes maneras:
a)
El nos sana a través de
la medicina que tenemos disponible (1Tim.5:23).
b)
También nos sana a través
de la intervención de los doctores y cirujanos (Mateo
9:21).
c)
Pero también lo hace de manera milagrosa y sobrenatural sin la
intervención de los médicos o la medicina. El Nuevo Testamento se encuentra
lleno de ejemplos de este tipo.
6)
Sin embargo aunque Dios es Todopoderoso no siempre es Su voluntad sanar físicamente
a sus hijos (2Tim.4:20; 2Cor.12:7-10). Si
siempre fuera su voluntad, entonces habría personas que no se envejecerían ni
tampoco morirían.
7)
Dios no nos promete sanarnos de cada dolor y enfermedad que nos venga,
por lo tanto, la sanidad no es algo que debemos exigirle.
8)
No es cierto que si un cristiano no es sanado es porque le falta fe, si
así fuera, entonces aquellos cristianos que tienen mucha fe nunca se enfermarían
ni morirían, pero eso no sucede.
9)
El apóstol Pablo, Timoteo y Trófimo no fueron sanados de sus
enfermedades, sin embargo fueron ejemplos de una fe verdadera.
II.- La oración por los enfermos de acuerdo a la Biblia (14-16)
a)
En estos versículos no nos hablan de una fórmula que siempre debemos
usar para que los enfermos se sanen.
b)
Mas bien, nos habla específicamente
del procedimiento que podemos seguir cuando algún hermano se encuentra enfermo
debido a algún pecado (15,16; 1Co.11:30).
c)
Santiago se refiere específicamente a un miembro de la iglesia que está
enfermo porque se encuentra siendo disciplinado por Dios. Es debido a ello que
los ancianos de la iglesia son llamados.
d)
La
persona confiesa sus pecados
(5:16). En la iglesia primitiva se practicaba la disciplina (1Cor.
5:1-5, 9-13)
e)
La
persona es sanada por la oración de fe
(5:15). No es el aceite lo que sana a la persona sino la oración. Dios
puede sanar con aceite o sin aceite por la oración de fe (1Juan
14,15).
f)
La
oración de fe es la oración que hacemos cuando conocemos cual es la voluntad
de Dios.
g)
Todos aquellas personas que afirman que Dios tiene la obligación de
sanar en cada caso y que no es Su voluntad que sus hijos se enfermen, no solo
desconocen las Escrituras sino que también pasan por alto lo que cada día
experimentamos.
1)
Algunas enseñanzas prácticas de estos versículos:
a)
Que el pecado y la desobediencia a Dios de manera deliberada del
cristiano puede conducir a la enfermedad y aún a la misma muerte:
*)
David es un ejemplo (Sal 32:1-5)
*)
Ananías y Safira es otro ejemplo (Hechos 5:1-6)
b)
Que el pecado afecta a toda la iglesia aunque sea cometido por el miembro
mas inactivo e indiferente ya que el pecado siempre afecta a terceras personas.
c)
El cristiano del que nos habla Santiago tuvo que confesar sus pecados a
la iglesia porque había pecado en contra de la iglesia.
d)
Hay sanidad disponible
tanto física como espiritual cuando se confiesan los pecados (Prov.
28:13).
e)
La confesión a la que Santiago se refiere no es al pastor ni a un
sacerdote, sino al Señor (1Juan 1:9).
Pero cuando si debemos confesarlo a otras personas es cuando nuestro propio
pecado las ha afectado.
Conclusión: Pecados privados requieren confesión privada pero los pecados públicos requieren confesión pública.
©
Sólo Por Gracia –Enero 2004- Daviel D’Paz
BIBLIOGRAFÍA:
Las
siguientes obras han sido de gran ayuda en la preparación de esta serie de
mensajes expositivos a través de la epístola de Santiago:
1)
Matthew Henry’s Concise Commentary On the Whole Bible
(Matthew
Henry, Thomas Nelson Publishers,
1997).
2)
James, Tyndale New Testament Commentaries
(Douglas
J. Moo, InterVarsity Press, 1985).
3)
Be Mature, A New Testament Study: James
(Warren
W. Wiersbe, Charriot Victor Publishing, 1978).
4)
Wisdom From heaven: The Message of the letter of James for Today
(Derek
Tidball, Christian Focus, 2003).
5)
The Preacher’s Commentary: James
(Paul
A. Cedar, Thomas Nelson Publishers, 1984).
6)
The Bible Knowledge Commentary: New Testament
(John
F. Walvoord and Roy B. Zuck, Victor
Books, 2ooo).
7)
Believer’s Bible Commentary in One Volume
(William
MacDonald, Ed. Art Farstad, Thomas Nelson Publishers, 1989).
8)
The MacArthur Bible Commentary: One Volume
(John
MacArthur, Thomas Nelson Publishers, 2005).
9)
Theological Dictionary of the New Testament (Gerhard Kittel and Gerhard
Friendrich., Editors)
(Geoffrey
W. Bromiley, Eerdmans, 2003).
10)
Justification By Works
(R.T
Kendall, Authentic Media, 2005)
11)
Life Application Bible Commentary: James
(Bruce
Barton, Tyndale House Publishers, 1992)
12)
James: The Crossway Classic Commentaries
(Thomas
Manton, Ed. Alister
McGrath and J. I Packer, Crossway 1995).
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