top

 

Por: Richard J. Vincent

 

"Usted no tiene a un dios en usted, usted es uno".(1)

 

"Ora a ti mismo, porque yo estoy en ti y tú estás en mí. Nosotros somos un Espíritu, dice el Señor."(2)

 

"Yo voy a decir lo siguiente con todo el respeto para que no le enoje demasiado, pero  lo voy a decir de todas maneras. ¡Cuando yo leí en la Biblia dónde él [Jesús] dice, 'yo Soy', yo apenas sonrío y digo, 'Sí, yo Soy, también!” (3)

 

¿Qué grupo diría tales cosas tan ultrajantes? ¿Qué grupo tendría el valor para perpetuar tales doctrinas tan blasfemas? ¿Podrían ser los Testigos de  Jehová? ¿Los Mormones? ¿Los Unitarios? ¿La Nueva Era? ¿Podrán ser acaso los cristianos?

 

Los Maestros de Palabra de Fe

 

Los Maestros de Palabra de Fe. ¡Éste es el grupo que trata de convencernos de que Jesús y Sus discípulos eran ricos; que ser pobres es un pecado; que estar enfermos también es pecado y que la fe es una fuerza creativa que nosotros podemos usar para formar nuestro mundo de la misma manera como Dios supuestamente creó este mundo y universo en el que nosotros vivimos a través de Su "fe!"

 

Kenneth Hagin, Kenneth Copeland, Paul Crouch, John Avanzini, Robert Tilton, Fred Price, y Benny Hinn (quién al momento de escribir esto tiene a la venta el primer libro cristiano mejor vendido en los Estados Unidos, “Buenos Días Espíritu Santo”) es simplemente  uno de los que se encuentran arrojando ese vómito teológico.

 

Una Muestra del Error

 

Por simplemente mencionar algunas de las cosas más ultrajantes que se han dicho por estos llamados maestros, los sentidos se tambalearán:

 

John Avanzini se convence de que "Jesús tenía una mansión", "Jesús se vestía con ropa especialmente diseñada" y "Jesús manejaba grandes cantidades de dinero".(6)

 

Fred Price también afirma que Jesús era rico y que Él nos dejó un ejemplo a seguir. Por eso Fred maneja un Rolls Royce;  ¡él se encuentra siguiendo el ejemplo de Jesús!

 

El Sr. Price también comunica una de las creencias más enfermas de los maestros de Palabra de Fe que asusta aún a aquellos que cuentan incluso con tan solo un poco de sentido común. Él dice, “¿Cómo puede usted glorificar Dios con su cuerpo, cuando no funciona correctamente?.... ¿Qué es lo que lo hace pensar que el Espíritu Santo desea vivir dentro de un cuerpo dónde Él no puede ver a través de los ojos, y Él no puede oír a través de los oídos?"(7). Este comentario insultante e insensible con respecto al discapacitado y lisiado entre nosotros conduce al enojo, incluso en aquellos de endurecidas conciencias. Sin embargo, esta declaración hecha por el Sr. Price es seguida  por un exuberante aplauso y aprobación por parte de su congregación (me gustaría oír al Sr. Price decir esto a Joni Earickson, o a Tony Meléndez).

 

Este tipo de declaraciones hacen sobresaltar nuestra mente y hacen tambalear nuestros sentidos. Parecería que la mayoría de las personas pueden ver el error en estas enseñanzas, sin embargo, millones siguen a estos hombres con una pasión militante.

 

La Punta del Iceberg

 

Si esto fuera algo sin relevancia, si su único error fuera que ellos piensan que todos debiéramos ser ricos y saludables, entonces nosotros podríamos encogernos de hombro, ya que al fin y al cabo este movimiento quizá fuera solo una novedad y comprenderíamos que tarde o temprano,  las personas con una onza de sentido común verían el error en estas enseñanzas. Desafortunadamente, estas enseñanzas son solo la punta del iceberg. Tales enseñanzas no son sino solo el resultado o el fruto de una raíz podrida, herética y blasfema. Las acciones erróneas de los maestros de la fe son solo el síntoma de sus torcidas y enfermas enseñanzas acerca de la naturaleza del hombre y la naturaleza de Dios. Creo que usted verá, después de examinar lo que ellos creen en estas dos áreas importantes que nosotros no nos encontramos tratando con una denominación cristiana que se ha desviado, sino que estamos tratando con un grupo herético no cristiano que es tan mortal en su doctrina como cualquier otra secta.

 

El Error en sus Inicios

 

¿Quién es Dios para los maestros de fe? Kenneth Copeland es el primero en decirle que:  “Dios es el fracaso más grande en la Biblia... la razón por la que usted nunca ha pensado así, es porque Él nunca ha dicho que lo es.” (8)

 

Copeland también nos dice que “Dios es una persona cuyas medidas son alrededor de 6'2", 6'3"(9) implicando que ese Dios tiene un cuerpo, un error  claramente afirmado por los Mormones. Copeland declara sin ningún respaldo bíblico, que la tierra en que nosotros vivimos es una "copia del planeta Madre" en el que Dios habita, imitando una vez más a la doctrina mormona. Para ellos no importa que la Biblia plenamente establece que Dios es Espíritu (Juan 4:24), tampoco importa que la Biblia no dice nada sobre esta tierra que es copia de ese otro así llamado “planeta madre”. Sin embargo, estos argumentos no funcionan con los maestros de la fe porque ellos han recibido estas enseñanzas supuestamente por revelación directa de Dios. Por consiguiente, oponerse a ellos es oponerse a Dios. Estos hombres se han levantado a sí mismos por encima de cualquier investigación crítica, olvidándose del mandato bíblico de que si alguna enseñanza no está  de acuerdo con la Palabra de Dios, debe ser rechazada. Examinaremos brevemente sus reacciones a cualquier tipo de crítica.

 

Después de que los maestros de fe empequeñecen livianamente a Dios teniéndolo como un poco más que un hombre exaltado, ellos entonces proceden a exaltar al hombre al estado que solo le pertenece a Dios. Para los maestros de Fe, Adán fue un duplicado exacto de Dios. Copeland enseña: “La razón de Dios para crear a Adán fue para poder reproducirse. Quiero decir, una reproducción de Él. Él [Adán] no era un poco como Dios, él no era casi como Dios, incluso Él no estaba subordinado a Dios.” (11) Copeland  afirma que “Adán fue Dios manifestado en carne”(12), un título que sólo puede aplicarse exclusivamente a Jesucristo.

 

El hombre perceptivo puede ver fácilmente que el problema aquí es una confusión sobre lo que significa ser hecho a imagen de Dios. Los maestros de la Fe afirman que el ser hecho a imagen de Dios, es sinónimo de tener la naturaleza de Dios. Ser hecho a imagen de Dios es ser un “dios pequeño” aseguran. Sin embargo, conocemos lo que la iglesia normalmente ha enseñado. El acuerdo general y aplastante de la iglesia ha sido que el hombre fue creado a imagen de Dios en el sentido de que él es una persona como Dios quien es también una persona, teniendo una mente, voluntad y emociones; que el hombre es un ser razonable, único entre la creación, teniendo dominio sobre ella y capaz de tener compañerismo personal con Dios. Nosotros llevamos la imagen de Dios, pero no compartimos Su naturaleza o sustancia. Nosotros no somos omnipresentes, omniscientes, omnipotentes o infinitos. Dios es el único ser que es santo en sí mismo (Ap. 15:4). Nosotros somos hechos a Su imagen y poseemos dignidad debido a eso, pero no somos un duplicado exacto de Dios en ningún sentido de la palabra. Ese estado es reservado única y exclusivamente para el Señor Jesucristo (véase Col 2:8; Heb. 1:3; 2 Cor. 4:4).

 

El Error Aumenta

 

Empezando con esta raíz contaminada con el error, los maestros de la Fe proceden a alejarse aún más perversamente de la fe cristiana. Los maestros de fe aseguran que cuando Adán cayó en el jardín, él abandonó la naturaleza de Dios y asumió la naturaleza de Satanás. Este error es tan solo un eslabón en la cadena que conecta a los maestros de fe en la exaltación del hombre y el empequeñecimiento de Dios. Como usted puede darse cuenta, la salvación para los maestros de la fe no se ha logrado con la remoción del pecado a través de la sangre derramada del Señor Jesucristo. La salvación para los maestros de la Fe no es el perdón de pecados y la restauración de una relación correcta entre Dios y el hombre. La salvación para los maestros de fe es en cambio, la remoción de la naturaleza satánica del hombre y la restauración de la naturaleza de Dios en el hombre.

 

¿Cómo sucedió la restauración de la naturaleza de Dios en el hombre? La respuesta que los maestros de fe dan, es que Jesús tuvo que asumir la naturaleza de Satanás en la cruz. De hecho, el sacrificio entero de Cristo en la cruz toma un significado y un énfasis completamente diferente para los maestros de fe.

 

Como usted puede ver, no fue suficiente que  Cristo haya muerto físicamente en la teología de los maestros de Palabra de Fe. Para poder desarraigar nuestra naturaleza Satánica y restaurar nuestra naturaleza divina, Jesucristo tenía que morir espiritualmente así como físicamente. Después, Él tenía que descender al infierno. Entonces mientras se encontraba en el infierno él nació de nuevo y a través de Su acto de nacer de nuevo Él conquistó al diablo.

 

El Error Examinado

 

Usted debe seguir los pasos de este error muy cuidadosamente pues esa es la puerta que conduce a las enseñanzas más blasfemas y heréticas de los maestros de Palabra de Fe.

 

1) En la cruz Jesús tomó la naturaleza de Satanás. La Biblia dice que Jesús es Dios el Hijo, Dios manifestado en carne. Jesús posee todos los atributos de la deidad tales como la omnipotencia, la omnisciencia, la eternidad, la inmutabilidad, etc. Aunque en Su encarnación, Él escogió no ejercer todos Sus atributos, sin embargo los retuvo. Uno de los atributos de Dios que Jesús posee es Su inmutabilidad. Esto significa que Dios es invariable en Su persona. Aunque Él obra en el tiempo, establece y cambia las relaciones en el tiempo, Su esencia que incluye Sus atributos perfectos y santos nunca cambian. Dios no cambia (Mal. 3:6), Jesucristo tampoco cambia. "Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por todos los siglos" (Heb. 13:8). Pero los maestros de Fe comienzan su error afirmando que el Santo Hijo, incorruptible, inmutable de Dios se volvió totalmente corrupto al tomar la naturaleza de Satanás. ¡Blasfemia! Nuestro santo Dios no se hizo impío. 

 

2)  Jesús murió espiritualmente.  De nuevo, el Dios-Hombre inmutable no murió espiritualmente, sino físicamente. 1 Pedro 3:18 afirma que Jesús “fue muerto en la carne pero vivificado en Espíritu”. Jesús no necesitaba morir espiritualmente así como físicamente para ganar nuestra salvación. La ofrenda de Su cuerpo fue suficiente. Hebreos 13:12, nos dice que: “Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta”. Hebreos 10:10, “En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre”. ¿Acaso Jesús estaba mintiendo cuándo Él clamó en la cruz, “Consumado es?” (Juan 19:30). ¿Había algo más que hacer todavía para asegurar nuestra salvación? ¡Ese clamor confortante de los labios de nuestro bendito Señor no puede ser más que verdadero y nuestra salvación fue completamente comprada y pagada en ese momento más culminante de toda la historia!

 

3) Jesús descendió al infierno como un hombre mortal. Ya que no había necesidad de que Cristo procurara nuestra salvación más de lo que ya había sido cumplida, este punto se vuelve nada más que un embellecimiento a la verdad. Jesucristo no sufrió en el infierno. Él descendió al Hades, a la morada de los muertos. No había necesidad de que Él lograra algo más para nuestra salvación. Satanás ya había sido derrotado y había sido conquistado (Col. 2:14,15). Tampoco Jesús era, ni nunca será, un mero hombre mortal. Para ser solo un mortal, Él tenía que haber dejado de ser Dios, y eso es algo que está en contra de la naturaleza de Dios y de Sus atributos.

 

4) Jesús nació de nuevo. Jesús no tenía ninguna necesidad de nacer de nuevo. Jesús no era un pecador perdido digno del infierno que necesitara  regeneración. Él era el Omnipotente, el Hijo Eterno y Santo de Dios. Los maestros de la fe arrastran a Jesús a las profundidades más bajas para que su enseñanza pueda tener una poca de lógica. Esta idea de que Jesús nació de nuevo es el eslabón crucial para los maestros de fe que les permite que clamen al final de su fórmula malvada para la salvación, "yo soy un pequeño dios", afirman.

 

5) Jesús derrotó al diablo al nacer de nuevo. Ahora tenemos a Jesús, un simple hombre mortal sufriendo en el infierno. Es entonces que Jesús decide nacer de nuevo. Él derrota al diablo y se convierte en el primogénito entre muchos hermanos. Ahora, aquí es donde al torcer las Escrituras realmente se tornan ridículos. Copeland afirma que en ninguna parte de la Biblia después del libro de los Hechos Jesús es llamado el unigénito Hijo de Dios. Después tuerce Romanos 8:29  para hacer que ese texto diga que Jesús es el primer hombre nacido de nuevo. Este primer hombre nacido de nuevo, Jesús, es el modelo para una nueva raza futura. Y según los Maestros de Fe, nosotros somos esa nueva raza. Nosotros somos iguales a Jesús porque nosotros nacemos de nuevo así como Él lo fue. ¿Se da cuenta de lo que ha pasado aquí? Los maestros de Fe han suprimido de tal manera la deidad de Jesús que ellos, en esencia la niegan. Copeland es el que se aleja más en esta revelación que Él supuestamente recibió de Jesús: “No se perturben cuando las personas los acusen de que ustedes afirman que son Dios. Entre más ustedes sean como Yo, más ellos van a pensar de ustedes de esa manera. Ellos me crucificaron por afirmar que yo era Dios. Pero yo nunca afirmé que era Dios;  Yo solo afirmé que caminaba con Él y que Él estaba en mí. Aleluya. Eso es lo que ustedes están haciendo."(13)

El Jesús de los maestros de la fe tiene tan poco en común con el Jesús de la Biblia, que está claro para cualquiera con un poco de discernimiento que el Jesús de los maestros de la fe no es el Jesús de la Biblia, sino que es el tipo de señuelo religioso del que Pablo nos advirtió que estuviésemos alertas: "Pero me temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si alguno viene predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis” (2 Cor. 11:3,4). ¡Y nosotros lo estamos tolerando!. Nosotros estamos tomando esto tan serenamente. ¿¡Otro Jesús, otro evangelio, otro espíritu está burlándose del verdadero Jesús, del verdadero evangelio y del verdadero Espíritu y nosotros somos tan tolerantes que le permitimos entrar por nuestra Televisión y todavía lo llamamos cristiano!?.

 

www.soloporgracia.org

© Julio 2006.

 

 MENU PRINCIPAL        REGRESAR ARRIBA